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NO MÁS DUQUES

Por Jorge Enrique Robledo - @JERobledo

Hace 1 mes

Aunque se desviva por ocultarlo, es notorio que Federico Gutiérrez quiere ganar las elecciones para seguir con lo mismo de Iván Duque y las fuerzas políticas que lo eligieron y lo respaldan en su pésimo gobierno. Porque le parece que Duque es “un buen Presidente” (https://youtu.be/9-6Bu4aZF2k ) y su candidatura sale de una consulta entre fuerzas duquistas. Porque es tan continuista su aspiración, que Iván Duque, Álvaro Uribe y el resto del Centro Democrático fueron capaces de despojar de la candidatura presidencial a Óscar Iván Zuluaga para imponerlo. Y porque su historia política en Antioquia es la de medrar por dentro o al lado del uribismo, dependiendo de sus conveniencias personales (https://wp.me/p99Bcq-3ub )

 

Se necesita cinismo para presentarse y presentarlo como un cambio de importancia en relación con Duque, más allá de los detalles que tengan que modificar para engañar a los colombianos, en proporciones inmensas desempleados, empobrecidos y hambreados, a la par que asqueados con la política cínica y tramposa de los mismos con las mismas, la mucha violencia y la gran corrupción que se enseñorean sobre el país.

 

A tanto ha llegado el desespero por ocultar la extrema dependencia de Fico en relación con Duque, el duquismo y el uribismo, que hay un video en el que aparece Álvaro Uribe diciéndoles a sus capitanes electorales que no se debe notar lo mucho que lo respalda el Centro Democrático y el propio Uribe Vélez (https://youtu.be/CZLFitcS3Rw ), por estar muy desgastados políticamente por sus mayúsculos errores y con enormes resistencias ciudadanas, como lo confirmó su gran retroceso electoral.

 

Fico Gutiérrez seguirá con las políticas neoliberales de Duque de estrangulamiento de la industria y el agro, de importar mucho y exportar poco, de excesivo endeudamiento en dólares y de desempleo, extrema pobreza y desigualdad social, hasta el punto de que los negocios, por la escasa capacidad de compra, no encuentran ni a quien venderle. Capitalismo sin suficientes compradores. Unos genios.

 

Las relaciones exteriores de Duque son tan equivocadas, que lo ponen en ridículo. De una parte, vocación de alfombra con Estados Unidos, hasta celebrar que desde allá anunciaran cinco mil soldados gringos emplazados en Colombia para amenazar a Venezuela. Y con los venezolanos, por politiquería interna a la caza de votos, rompimiento de toda relación, haciéndonos un daño enorme a los colombianos. En comparación, Ucrania, Rusia, Estados Unidos y Europa no cancelan sus intercambios ni siquiera en medio de la guerra.

 

Aunque el candidato Duque consiguió votantes con su promesa electoral de que “el que la hace la paga”, una vez electo nunca volvió a mencionarla, seguramente porque sus asesores le dijeron: “No se atreva”, desde que, antes de posesionarse, anunció que su ministro de Hacienda sería el del negocio personal de los bonos Carrasquilla, que indujo a la corrupción en 117 municipios pobres de Colombia. ¿Qué tal que esa consigna hubiera estado en boga por los días de Karen Abudinen?

 

Cada vez con mayor descaro, Duque viola la Constitución que juró cumplir y auspicia que sus subalternos también la violen, en especial en que la fuerza pública no puede participar en política ni utilizar las armas de la República por fuera de las restricciones legales. Y no ha dejado de insistir en envenenar las relaciones entre los colombianos sobre el irreversible proceso de paz, también con el fin politiquero de engañar y conseguirse unos votos.

 

No más Duques debe ser la primera decisión en estas elecciones, otra poderosa razón para votar por Sergio Fajardo en mayo y llevarlo a la segunda vuelta en junio, sin duda el Presidente que necesita el país y el único capaz de vencer a cualquiera que compita con él en ese momento.

 

Coletilla: Duque vuelve a mentir al decir que a Colombia le fue bien en la Corte de La Haya. Porque este fallo fue en contra en cuatro de los cinco puntos en litigio y porque, así haya un pacto de silencio en los medios, la Corte ratificó su decisión de 2012 de otorgarle a Nicaragua 75 mil kilómetros cuadrados del mar territorial que le pertenecían a Colombia. Que a los sanadresanos y a todos los colombianos nos duela mucho lo ocurrido no autoriza a Duque ni a nadie para ocultarle la verdad al país. Urge además llegar a acuerdos con Nicaragua que atiendan las especiales necesidades de nuestros compatriotas del Archipiélago de San Andrés y Providencia.

 

Bogotá, 24 de abril de 2022.