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Libre comercio e importaciones masivas atentan contra la seguridad alimentaria o soberanía alimentaria de Colombia

Oficina de Prensa Senador Jorge Enrique Robledo, Bogotá, 26 de noviembre de 2008 Hay una contradicción de fondo de Colombia con el libre comercio y las importaciones de alimentos, principalmente cereales, dijo ayer en la Comisión Quinta el senador Jorge Enrique Robledo, en el debate al viceministro de Agricultura sobre seguridad alimentaria, entendida como la […]

Hace 9 años

Oficina de Prensa Senador Jorge Enrique Robledo, Bogotá, 26 de noviembre de 2008

Hay una contradicción de fondo de Colombia con el libre comercio y las importaciones de alimentos, principalmente cereales, dijo ayer en la Comisión Quinta el senador Jorge Enrique Robledo, en el debate al viceministro de Agricultura sobre seguridad alimentaria, entendida como la disponibilidad de suministros suficientes basados en la producción nacional. Es el mismo debate, agregó, que está al orden del día en el planeta y que ha llevado al mismo George Bush a mirar la autosuficiencia en este campo como un asunto de seguridad nacional de Estados Unidos.

La apertura económica arruinó el campo colombiano, ruina que acabará de consumarse con los TLC, porque los aranceles que hoy protegen el arroz, los cárnicos y otros productos van a quedar en cero. En 1990 el país importaba el 15 por ciento de todos los cereales que consumía y hoy el 56 por ciento. Trae del exterior casi todo el trigo y la cebada, un porcentaje inmenso del maíz, el 30 por ciento del fríjol y más del 90 por ciento de las arvejas secas, lentejas y garbanzos. Tan enormes volúmenes han agravado el desempleo en el campo, donde ya más de la tercera parte de la población vive en la indigencia.

Para mostrar la dependencia en que ha caído Colombia por no practicar una política de seguridad alimentaria, el senador del Polo advirtió que si hoy por cualquier causa se cerraran las importaciones de alimentos, y el flujo puede interrumpirse por presiones políticas o por catástrofes naturales o por muchos motivos, el país podría verse abocado a una hambruna, pues se quedaría sin pan, pastas, maíz, pollos y gallinas.

Impulsar al máximo la agricultura nacional obedece a una concepción democrática y soberana del desarrollo económico, dijo también Robledo. Producir la dieta básica cobra hoy en día todavía más importancia por el alza mundial en los precios. Los gobiernos colombianos, por el contrario, siguen sometidos a los dictados neoliberales impuestos desde Washington, que en el Plan Colombia le ordena al país especializarse en cultivos tropicales y conseguir afuera los alimentos básicos comprándolos a las trasnacionales que concentran la producción y el comercio.

El senador Robledo anunció que se dispone a presentar un proyecto de ley que consagre en Colombia el principio de la seguridad alimentaria y reafirme que los alimentos no son un producto cualquiera, porque de ellos depende la supervivencia de toda nación.

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Citas sobre autosuficiencia alimentaria

G.W. Bush, The Future Farmers of America (Jul.27.01, Washington): “Es importante para nuestra nación cultivar alimentos, alimentar a nuestra población. ¿Pueden ustedes imaginar un país que no fuera capaz de cultivar alimentos suficientes para alimentar a su población? Sería una nación expuesta a presiones internacionales. Sería una nación vulnerable. Y por eso, cuando hablamos de la agricultura (norte) americana, en realidad hablamos de una cuestión de seguridad nacional”.

Bill Clinton, conferencia ante la ONU (Oct.24.08): “Tenemos que regresar a una política de máxima autosuficiencia agrícola.”

Jacques Chirac, Congreso Mundial Jóvenes Agricultores (Jun.13.06): “Hay dos maneras de responder al imperativo de la seguridad alimentaria en los países en desarrollo. La primera es considerar que todo lo que necesitamos debe ser suministrado de productos alimenticios de bajo costo en el mercado mundial con el fin de hacerlos accesibles al mayor número de personas. El segundo se basa en el desarrollo de la agricultura local para permitir que un número máximo de países logren la soberanía alimentaria. Este segundo curso de acción es mucho más exigente. Sin embargo, la experiencia ha demostrado que es el más responsable y sostenible.”

Takao Fujimoto, Ministro de Agricultura, Silvicultura y Pesca de Japón: “No es conveniente para los países importadores de alimentos, independientemente de si son países desarrollados o países en desarrollo, depender excesivamente de las importaciones de alimentos, teniendo en cuenta los posibles efectos negativos en los mercados internacionales causados por la gran cantidad de compras de un país importador, la posible incertidumbre de las importaciones de alimentos en tiempos de escasez de alimentos, y el futuro aumento de la población”.

Para escuchar la intervención del senador Robledo: Mientras haya “libre comercio” no podrá haber una política de seguridad alimentaria para Colombia