Generic placeholder image
Generic placeholder image

DESEMPLEO Y EMPRESAS

Por Jorge Enrique Robledo / @JERobledo

Hace 4 semanas

TRANSCRIPCIÓN

Voy a insistir en algo que he venido diciendo. Es un error muy común pensar que porque a uno le va bien, entonces a los demás también les va bien. O sea, de un hecho cierto se saca una conclusión falsa. Y de esto se están aprovechando quienes nos han mal gobernado a lo largo de todos estos años, que andan con el cuento de citar un par de cifras que dizque como prueba de que Colombia va bien, cuando el grueso de los hechos demuestra es lo contrario.

Y además hago esta advertencia. A mí me ha ido bien desde niño. Yo, en ese sentido, quejas personales no tengo. He tenido las oportunidades y he aprovechado esas oportunidades, oportunidades que al conjunto de los colombianos les han negado desde hace muchísimos años.

Hay un hecho fundamental que demuestra que Colombia está funcionando muy por debajo de su potencialidad y que explica el inmenso subdesarrollo nacional, que es el de la situación del empleo.

Si uno suma las cifras de los distintos tipos de desempleo que tiene el DANE, eso le da unos 12 millones de compatriotas. Además, 5 millones de colombianos y colombianas se fueron para el exterior porque no consiguieron trabajo aquí, y allá tienen fama de ser excelentes asalariados o empresarios. El Ministerio de Hacienda dice que el 69 por ciento de quienes trabajan en Colombia son informales. Y para pensiones cotiza por ahí entre el 20 y el 25 por ciento de los trabajadores. Y resulta que la cotización para pensiones, así sea sobre el salario mínimo, es una prueba de la modernidad de una economía. Luego en esto también estamos muy mal.

Pero esto es más grave que el sufrimiento de esos compatriotas. Para que se entienda lo que quiero decir, miren estos otros datos: si los 12 millones que queriendo trabajar no pueden trabajar, pudieran trabajar, con ellos se podrían crear 240 mil empresas de 50 trabajadores cada uno. Y si cada uno de ellos se ganara el salario mínimo, tendrían ingresos por 144 billones de pesos al año. ¿En cuánto se dinamizaría la economía colombiana si esas compras ocurrieran? ¿Cuanta más producción o riqueza podría crearse?

Entonces fíjense que aquí no es solo un problema del sufrimiento de ellos, sino que esto es un indicador del subdesarrollo de la economía empresarial, de lo mal que se ha manejado la economía de mercado colombiana que no permite que esos desarrollos se hagan. Aquí hacen demagogia todo el tiempo sobre lo mucho que quieren a los empresarios, dicen los gobiernos. Paja. Ahí están las cifras. Si los quisieran no estaríamos en estas condiciones tan lamentables en las que estamos.

En tercer término, entonces, la pregunta clave: ¿qué hacemos? Lo primero que hay que hacer es ponernos de acuerdo en que esto está mal. No pueden seguir cañando a la gente con cuentos de que porque a ellos les va bien, entonces al país les va bien. No, no es cierto. Este país, repito, está funcionando muy por debajo de su potencialidad. Podríamos estar en el primer nivel de los países del mundo y no lo estamos porque hemos sido mal gobernados.

Y lo segundo, pues claro, hay que ponerse de acuerdo en qué hacer para que las cosas cambien. ¿Y ese acuerdo básico cuál es? Crear fuentes de empleo, fuentes de empleo y fuentes de empleo. Porque toda riqueza viene del trabajo, en el agro y en la industria principalmente, pero en todos los demás sectores. ¿Para además poderle atender las necesidades a quiénes? A los asalariados, a los campesinos, a los indígenas, a las clases medias y a los empresarios.

Este puede ser un factor de unidad nacional supremamente importante para el progreso de Colombia.

Bogotá, 19 de septiembre de 2021.