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Con el decreto 535 de 2009 el gobierno se burla del derecho a la negociación colectiva de los empleados públicos

Oficina de Prensa, Senador Jorge Enrique Robledo, Bogotá, 18 de marzo de 2009 El Decreto 535 de 2009, que reglamenta la negociación colectiva de los empleados públicos, “es una norma calculada para engañarlos”, dijo hoy el senador Jorge Enrique Robledo, porque continúa desconociendo el derecho fundamental de los trabajadores a negociar colectivamente sus condiciones laborales, […]

Hace 9 años

Oficina de Prensa, Senador Jorge Enrique Robledo, Bogotá, 18 de marzo de 2009

El Decreto 535 de 2009, que reglamenta la negociación colectiva de los empleados públicos, “es una norma calculada para engañarlos”, dijo hoy el senador Jorge Enrique Robledo, porque continúa desconociendo el derecho fundamental de los trabajadores a negociar colectivamente sus condiciones laborales, mientras intenta meter el cuento de que sí podrán hacerlo.

El gobierno, intencionalmente, incluyó un sinnúmero de restricciones y omitió reglamentar temas fundamentales. Mantiene vigente el artículo 416 del Código Sustantivo del Trabajo, que les prohíbe a los sindicatos de empleados públicos presentar pliegos de peticiones y celebrar convenciones colectivas y, en materia de negociación, se limita a hablar de la concertación entre las entidades y sus trabajadores.

El artículo 3° excluye de los temas de “concertación” lo relacionado con la planta de personal, restricción a todas luces antidemocrática que les impide a los empleados públicos hacerle frente a la política neoliberal de abaratamiento de la mano de obra impuesta mediante la tercerización y la contratación temporal. Esta prohibición les arrebata los servidores su principal herramienta para exigirle a la Administración la vinculación directa e indefinida.

El decreto no incorpora mecanismos idóneos para que las peticiones de los empleados públicos sean tenidas en cuenta por la administración y menos les concede el derecho a la huelga, definitivo a la hora de hacer valer sus reclamaciones.

“En Colombia no existirá verdadera democracia mientras no existan y se respeten los derechos democráticos de los trabajadores”, concluyó el congresista del Polo.