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Aida Merlano en entrevista con Vicky Dávila

Revista Semana, Febrero 17 de 2020. Transcripción: Oficina Jorge Robledo

AIDA MERLANO

Hace 7 meses

TRANSCRIPCIÓN

Vicky Dávila: Hola, qué tal, los saludo a esta hora desde Caracas, Venezuela, logramos como equipo periodistico de Semana, la autorización para poder conversar con la ex congresista colombiana, Aida Merlano. Mucho tema por hablar. Le han autorizado un lugar, después de salir de su lugar de reclusión, durante estos minutos, para esta entrevista. Así que vamos a hacerle todas las pregutnas, no tenemos ningún condicioamiento, podemos preguntar absolutamente todo lo que queramos con respecto a todas las denuncias que ha hecho Aída Merlano. Gracias por acompañarnos y gracias por aceptar esta conversación.

Aída Merlano: Gracias a ti, Vicky Dávila, por la entrevista y por haberte desplazado hasta este país para tener en cuenta mi opinión.

Vicky Dávila: ¿Entiende la conmoción que generaron sus cuarenta y dos minutos de su versión ante la Justicia de Venezuela? ¿Usted se imagina la conmoción política que causó eso?

Aída Merlano: Bueno, yo sí pude lograr verlo, pero también pude darme cuenta de qué manera golpeé los intereses de las personas que denuncié, al punto que iniciaron inmediatamente una persecusión en contra de mi familia, en especial de mi hija Aída Victoria.

Vicky Dávila: Es muy importante decirle lo siguiente. Vamos a tocar punto por punto. Hay gente que cree que usted es una mentirosa, que la está catalogando y dice: Aída Merlano está mintiendo, está inventándose una novela.

Aída Merlano: Bueno, todas las personas somos libres de pensar lo que consideramos que es lo correcto o lo incorrecto. Yo tengo mi verdad, fue la que conté, y la voy a sostener y la voy a demostrar, Vicky.

Vicky Dávila: Hay otras personas que piensan que está diciendo verdades y mentiras. A esas personas qué les dice. 

Aída Merlano: A las personas que consideran que estoy diciendo verdades y mentiras, yo les podría decir que estoy diciendo verdades y estoy ocultando cosas que quizás no me siento en condiciones de divulgar, pero quizás en esta entrevista sea el escenario para hacerlo.

Vicky Dávila: Y claro que le tengo que hacer esta pregunta, Aída, y es: hay miembros de la clase política en Colombia que en la primera reacción al video fue, está haciendo presionada por el gobierno Maduro. ¿Usted está siendo presionada, está siendo manipulada en su versión por el gobierno Maduro?

Aída Merlano: Mira, Vicky, yo te debo confesar que yo aún no me he reunido con el presidente Maduro, no sé si él tenga la intención o el interés de hacerlo. Hasta ese momento, cuando yo pedí esa audiencia ante una juez, yo no tenía ni ningún vínculo ni ninguna comunicación con ningún miembro del gobierno, excepto hasta ahora que me comunicaron que fue autorizada la entrevista con los medios colombianos. Igual el día que hablé en la audiencia dije que estaba presta para hablar a los medios de comunicación y aclararles cualquier duda que tuvieran. Y estoy aquí y voy a colaborar.

Vicky Dávila: Aída, entonces empecemos con lo último que ha pasado, lo que es noticia en Colombia, y es que a través de la canciller Claudia Blum, el gobierno colombiano ha solicitado su extradición a Venezuela a Juan Guaidó. ¿Usted qué opina de eso?

Aída Merlano: Mira Vicky, eso da, claramente, un mensaje, y el mensaje es contundente, y es que definitivamente ellos no desean que yo sea extraditada a Colombia. Porque si ellos desearán que yo fuese extraditada a Colombia, ellos le pidieran mi extradición al presidente legal, legítimo, y es Nicolás Maduro, no Juan Guaidó. Entonces en ese sentido, pienso que es un absurdo político, diplomático y una vergüenza nacional de mi país hacer semejante solicitud, más cuando la Corte Suprema de Justicia se lo requirió al Presidente, y de una manera tan inadecuada hizo una solicitud a un presidente que no es legítimo.

Vicky Dávila: ¿Juan Guaidó la va poder extraditar a usted a Colombia?

Aída Merlano: Podría decirte que es como si mi abuelita viniera a acompañarme a esta entrevista.

Vicky Dávila: En ese pronunciamiento que hizo la canciller Claudia Blum le pidió a la comunidad internacional que condene el hecho, palabras más o palabras menos, que a usted le estén dando privilegios. Ella dijo que a usted la han llenado de privilegios, que usted está en unas condiciones aquí privilegiadas y que por eso está diciendo lo que está diciendo.

Aída Merlano: Mira Vicky, quizás para mis enemigos ellos quisieron que yo les diera una respuesta diciéndoles que estoy en unas condiciones deprimentes, deplorables, y no es ese el mensaje que yo quisiera darles, pero si me preguntas si yo estoy en condiciones diferenciales o distintas a las personas que están recluidas en el lugar donde yo me encuentro, no es cierto, yo tuve la oportunidad de conocer una noticia el día que tuve visita de mi hija, que pudo venir a verme, en donde se decía que yo tenía, gozaba de privilegios, comidas a la carta, y una cantidad de cosas, como usurpación de una celda de una persona que estaba aquí, que la había acondicionado, y debo confesarte que en ese momento yo aún estaba en una celda de transición, no tenía las condiciones, no tenía baño, no tenía absolutamente nada para tener una comodidad, solamente hace dos día fue que fui transferida a una nueva celda, y es una nueva celda que no tiene aún las condiciones en la que yo me encontraba recluida en el Buen Pastor. Pero algo sí tiene, y es que el trato que me han dado es un trato digno. 

Vicky Dávila: El Presidente Duque dijo que usted es una delincuente y que usted tiene que ser extraditada o deportada y que tiene que responder ante la Justicia de colombiana.

Aída Merlano: Bueno, con esos términos en que él se expresa de mí, yo podría decir que son los términos que él utiliza cuando se ve al espejo. Y para los que piensan que yo mentí, en cuanto a mis aseveraciones, que él quería asesinarme o estaba confabulado con las personas que querían asesinarme, yo no estoy mintiendo y tengo las pruebas para demostrarlo.

Vicky Dávila: Esa es una afirmación muy fuerte y uno puede pensar: está diciendo una barbaridad, no tiene pruebas, el Presidente Duque es un señor honorable. Qué pruebas tiene usted, digamos, la quería asesinar o que estaba detrás de un complot contra usted, digamos. Es muy grave, muy grave, y es, para muchos o sino para todos difícil de creer

Aída Merlano: Mira Vicky, yo he conocido casos de personas que son delincuentes, yo no me considero una delincuente, con personas delincuentes, prófugas de la justicia, los más buscados, no solamente del país, sino en todo el mundo, y nunca había visto tanta persecución, un presidente enfocado en recompensas. Pero hay una recompensa que me llama de sobremanera la atención, y es que yo logró escaparme de los raptores, o sea, de las personas que ayudaron a fugarme, porque sí, yo me fugué de una clínica con la ayuda, como lo dije anteriormente de la familia Char y de la familia Gerlein, cuando hablo de la familia Gerlein yo no me refiero a Julio Gerlein, quién fue mi compañero sentimental durante muchos años, yo me refiero a su hijo Julio Eduardo, me refiero a su hija Margarita Eugenia, me refiero a la familia Char en cabeza de Fuad Char, de Alex Char, de Arturo Char y también de Katia Nule, porque en esa reunión estaban todos ellos reunidos cuando me hicieron una videollamada desde el teléfono de Julio Gerlein, y todos ellos estaban reunidos con la persona que vi luego de la fuga en el apartamento donde me tenían escondida en Bogotá. Y me tenían escondida con personas armadas que me quitaron el teléfono móvil, que me descubrieron que tenía en el bolso que yo tenía guardado y me lo quitaron.

Además de eso, que no me dejaron libre y tampoco me cumplieron las cosas y las promesas que ellos tenían para mí, como esas entre muchas, que más adelante te contaré, pero que sé que el señor Duque una vez supo, el día 15 de octubre, que yo me les escapé del lugar donde ellos pensaban asesinarme y enterrarme en una fosa común, el día siguiente en horas de la mañana, a primera hora, salió el anuncio del aumento de mi recompensa a 200 millones de pesos. ¿No te parece Vicky extraño que el señor Duque el día 16 de octubre, justo el día siguiente que yo me les escapara del siniestro plan que tenía en mi contra, él aumentará la recompensa 200 millones? Pero cuál era el interés de capturarme, qué delito cometido en Colombia o que le robé yo al Estado, si mis delitos no son de corrupción por robo ni por peculado ni por enriquecimiento ilícito, yo no le he robado nada al Estado. A mí me hicieron un montaje para hacerme ver que yo era líder de una organización criminal, que tenía armas en mi sede política, armas que nunca, nunca, fueron colocadas por mí.

Vicky Dávila: Aída, yo le pido, usted está diciendo muchas cosas y todas son igual de graves, entonces vamos a desmenuzar esto y le pido respuestas muy concretas. Qué podría tener que ver el Presidente de la República con su caso. Digamos, usted no era de su partido, no hacía política con usted, cuando él llega a la Presidencia usted ya está detenida, que puede tener, qué interés puede tener más allá de recapturar a una persona que se fugó y que el Estado está en la obligación de buscarla.

Aída Merlano: Sí, ellos supieron inicialmente, yo quiero contextualizarte, Vicky, La Fiscalía es manejada por la familia Char, y toda Colombia lo sabe, por Vargas lleras también. Ellos sabían que yo iba a denunciar unos hechos, porque a mí la Corte Suprema de Justicia no me permitió en un momento, cuando yo quise negociar y contar la verdad de lo que había ocurrido en mi sede política, ellos no me lo permitieron. Y entonces cuando el señor Martínez sale a decir que es mentira lo que yo estoy diciendo, yo le puedo probar, porque yo hice las solicitudes escritas ante la Corte, y no me quisieron escuchar. Cuando dije que lo iba a hacer de manera voluntaria, aunque no tuviera ningún beneficio para mi proceso lo iba hacer ante la Fiscalía, la misma Fiscalía filtro el documento y se lo entregó a la familia Char y a la familia Gerlein. Posteriormente a eso yo recibí un llamado atención de Julio y una amenaza de muerte, no solamente para mí, llamaron a mi papá, llamaron a mi mamá y a mi hermana.

Vicky Dávila: ¿Julio Gerlein la amenazó de muerte a usted?

Aída Merlano: No. La familia Char. Julio me dijo, tú hablas de ellos y te van a matar. Entonces, en ese día, ese mismo día, también recibió mi papá una amenaza, al día siguiente. Y me parece extraño, porque solamente el número de mi papá lo conocía Julio y Julio me dice que quienes me querían asesinar era la familia Char.

Entonces cuando yo te digo que el Fiscal era quién le daba la información de todas las cosas, nosotros hablábamos, no solamente el acuerdo que hice con la Fiscalía, sino que antes de eso yo hablé con dos fiscales que sospechosamente salieron del caso y me colocaron a otro fiscal, y ese fiscal, yo le exigí, yo le dije, yo voy a declarar, pero quiero un delegado ante la Corte, porque de quienes voy a hablar son aforados. También quería del proceso de Odebrecht, porque yo también aquí voy a decirte que hay, que nunca se aceptó, que nunca se descubrió y que Colombia nunca supo, y es que en el proceso de Odebrecht también hay un contrato que se entregó y que nunca fue juzgado y es el contrato de Navelena que fue entregado a Valorcom y a Odebrecht y fue entregado por Néstor Humberto Martínez con el beneplácito de Luis Carlos Sarmiento Angulo. Todo ese tramado de corrupción que yo pensaba denunciar también involucraba al presidente Duque.

Vicky Dávila: Por qué

Aída Merlano: Porque de él también tenía que hablar.

Vicky Dávila: Qué tiene usted que decir del presidente Duque.

Aída Merlano: Primero, que Julio compró votos para elegirlo, no solamente Julio, sino también la familia Char, y la familia Char dirigió ante todos los políticos tradicionales que terminaron de alguna manera vendidos a la familia Char, y ya los caciques tradicionales de la Costa se le deben a la familia Char, terminaron comprándole los votos para que se eligiera Presidente de la República.

Vicky Dávila: Pero, ¿ellos no estaban con Germán Vargas?

Aída Merlano: Estuvieron con Germán Vargas hasta el resultado nefasto que tuvo en la primera vuelta. En la segunda vuelta ya Germán salió del escenario político. Y entonces, ahí sí, toda la maquinaria política se enfrascó apoyar a Duque. Y todos compraron votos para elegir a Duque.

Vicky Dávila: ¿Y Duque sabía?

Aída Merlano: Por supuesto que sabía, por supuesto que sabía, se reunió también con Julio.

Vicky Dávila: Cuándo y cómo.

Aída Merlano: Es que Julio, todo el tiempo, todo me lo contó, entonces Julio siempre me dijo, Julio me decía paso anticipado de todas las cosas que iban a ocurrir, incluso, todos los movimientos que tuvo Néstor Humberto, antes de que Néstor Humberto ocupara esos espacios, ya yo sabía los espacios que iba a ocupar, y ahí voy más adelante hablarte sobre eso. Pero cuando Julio me dice, cálmate, me dice, no te preocupes, porque con Duque recuerda que estoy haciendo una gran inversión con él, y apenas él sea el Presidente, mamita, todo se va a solucionar, ten fe porque le hice una gran inversión, no solamente yo, también los Char, entonces me habló de sumas millonarias.

Vicky Dávila: Cuánto

Aída Merlano: Por ejemplo él, la cuota que él invirtió, él para la campaña de Duque fueron de seis mil millones de pesos, y los Char hicieron una recolecta, y, entre contratistas, que son contratistas del Distrito de Barranquilla, aportaron cada una cuota y la familia también.

Vicky Dávila: De cuánto.

Aída Merlano: No. Ellos pedían 500, esa cifra no la doy con exactitud, pero sí sé que ellos tuvieron una caja suficiente, que fue la que se encargaron de repartir a todos los políticos tradicionales de la Costa para que apoyaran a la campaña de Duque.

Vicky Dávila: ¿Tiene el monto aproximado, fijo?

Aída Merlano: Yo tengo certeza de lo que Julio entregó.

Vicky Dávila: los 6 mil millones de pesos.

Aída Merlano: 6 mil millones. Y tengo la certeza de lo que entregó su socio Faisal Cure, porque también entregó 3.000 millones para esa campaña, porque se los debía en comisión a Alejandro Char por unos proyectos que estaban en conjunto o en sociedad con Julio Gerlein.

Vicky Dávila: Le quiero repetir la pregunta, porque es muy grave lo que usted está diciendo, ¿l entonces candidato Iván Duque sabía que estaban comprando votos para que él ganara en la costa la segunda vuelta presidencial?

Aída Merlano: Claro que sí, claro que sí lo sabía. Como también lo hicieron todos los políticos o todos los políticos que fueron elegidos en el Centro Democrático que también salieron a comprar votos y que muchos están denunciados, y no voy a mencionar sus nombres porque tengo quizás una relación amistosa con muchos de ellos, pero que están denunciados públicamente, y ellos no están hoy pagando una condena, y tampoco están privados de la libertad, pero yo sí.

Vicky Dávila: Usted dice que Gerlein, Julio Gerlein, se reunió con Iván Duque.

Aída Merlano: Julio Gerlein me hace una llamada y me dice tranquila, mamita, que estoy haciendo una inversión grandísima, le entregué para la campaña de Duque 3.000 millones de pesos. Y se los entregó a quién, porque lo estaba liberando.

Vicky Dávila: Usted primero hablo de 6 mil. ¿6 mil o 3 mil?

Aída Merlano: No. 3 mil y 3 mil dio Faisal Cure su socio. Ellos tienen una deuda con Alex Char. Una deuda que son las comisiones que se les paga al alcalde para que se les entreguen los contratos. Y yo, luego, te voy a pedir tu correo electrónico, porque yo te voy a entregar todas las pruebas de las cosas que te estoy mencionando para que las personas que aún tienen duda y crean que yo estoy mintiendo, tú puedas con toda tranquilidad, aunque cabe aclarar, que luego no se muestren con qué es una prueba que salió a medios públicos y quieran después cuando se les inicie un proceso pedir la exclusión de la prueba. Entonces no sé de qué manera se vaya a manejar esto, pero yo, en correo electrónico, te voy a mandar todas las pruebas de contrato a contrato entregado, cuánto se entregó en comisión a cada contrato y cuánto recibieron los concejales para aprobar las vigencias futuras, y todo el entramado de corrupción que yo te estoy denunciando, te lo voy a entregar en pruebas con fechas, con temas puntuales, con lugares, con horas y con cosas que tú puedes constatar si es cierto o es mentira lo que yo te estoy diciendo.

Vicky Dávila: Usted está hablando de supuesta corrupción de Alex Char.

Aída Merlano: Por supuesto.

Vicky Dávila: En la Alcaldía de Alex Char.

Aída Merlano: En la Alcaldía, de los contratistas que financiaban las campañas, no solamente locales, sino también las presidenciales, y no es de un solo período, sino de muchos períodos atrás.

Vicky Dávila: Entonces déjeme cerrar el capítulo del presidente Iván Duque. Usted dice, para hacer un resumen, que el señor Julio Gerlein le habría

Aída Merlano: Y Faisal Cure

Vicky Dávila: Les habían entregado, entre los dos, 6 mil millones de pesos para la campaña presidencial.

Aída Merlano: Para la campaña presencial. Y adicionalmente a eso, supe, porque los líderes que yo lideraba, que eran mis amigos, que me apoyaban, trabajaron para la campaña de Duque, y supe que ellos estaban, de alguna manera, incentivando a los líderes con 10 mil votos, para la campaña de Duque, con 10.000 votos para que votaran por él.

Vicky Dávila: ¿10 mil votos?

Aída Merlano: 10 mil pesos el voto.

Vicky Dávila: ¿10 mil pesos el voto para que votaran por Duque?

Aída Merlano: Por Duque.

Vicky Dávila: Una duda, y es, en torno a este tema específico, para concretar, ¿si se reunieron Julio gerlein e Iván Duque o nunca se reunieron?

Aída Merlano: Sí, claro que sí.

Vicky Dávila: En dónde se reunieron.

Aída Merlano: Siempre se reunieron, yo te voy a dar los lugares, las direcciones en el correo electrónico que te voy a enviar, con horas puntuales, para que hagan un cotejo de llamadas telefónicas, para que miren en qué lugares, y no solamente de Iván Duque, te voy a hablar también de temas puntuales como Vargas Lleras con su tema de reelección, y cómo le exigió a Julio una cuota, y cómo públicamente le reclamó que no había dado su cuota. Porque Fuad Char se lo había dicho, que Julio no había dado la parte de él, y Julio le gritó públicamente: cómo que yo no he dado, si ya he dado 1.500, no he dado el resto, porque no lo voy a soltar todo enseguida. Y a él le dio pena, y entonces se alejó, estaba Roberto Prieto y estaban otras personajes de testigos, que también te lo voy a pasar por correo electrónico, y toda la información que no voy a decir en esta entrevista por cuestiones de tiempo, pero que yo quiero que públicamente Colombia la conozca, para que ellos sigan analizando y para que ellos sigan sacando sus propias conclusiones.

Vicky Dávila: Si el Presidente nos está viendo en este momento, su gente, el presidente Iván Duque, seguramente está diciendo: esta señora es una mentirosa y me quiere desprestigiar. Qué le dice a él.

Aída Merlano: Yo le voy a mandar un mensaje directo al presidente Duque. Si usted considera, como me dicen algunos, mitómana, mentirosa, usted me trató de bandida, de corrupta, que tenía que irme a Colombia para que me sancionarán, se lo digo una y mil veces, respete a una mujer ante todo, respete el derecho y respete el derecho a la legítima defensa que me vulneraron en su país, y que en este país, hasta hoy, me han brindado todas las garantías y toda mi legítima defensa para ejercerla, aun cuando aquí sí cometí un delito, señor presidente.

Vicky Dávila: Usted está condenado en Colombia, la Justicia de Colombia la condenó, quién la esté escuchando puede decir, señora, usted está condenada a 15 años por haber delinquido en su país, en Colombia.

Aída Merlano: Vicky, estoy condenada por delitos que no cometí. A mí me condenaron por tráfico de armas. En mi vida yo he portado un arma ilegal, ni la he guardado, no tengo por qué hacerlo, porque yo fui presidente de la Comisión Segunda, y a mí me entregaron una Glock, con licencia, con porte, y la tenía guardada en una caja fuerte porque me atemorizan las armas ,me la entregaron porque es el protocolo de la Comisión Segunda, de las fuerzas militares, y estaba justo en el comando, en la sede política, en una caja fuerte, qué necesidad tengo yo de tener un arma ilegal en la sede política, por eso me condenaron. Me condenaron por concierto para delinquir, cuál concierto para delinquir. Entonces, mi condena de 15 años está basada en mentiras y también se demuestra en videos, Vicky, cómo los agentes de la Sijín, incorporaron pruebas falsas, cómo incorporaron las armas, cómo incorporaron los cartuchos, cómo incorporaron los certificados electorales.

Entonces si hacen, uno, un allanamiento viciado ordenado por la Fiscalía, que no era el ente competente para ordenar un allanamiento en mi sede política, por ser aforada, y era la Corte Suprema de Justicia quién debió hacerlo. Dos, cuando se implantaron pruebas en mi contra falsas, y están los vídeos como su prueba sobreviniente y las Cortes los ignoró, entonces, por qué dicen que yo estoy evadiendo una justicia o una condena cuando a mí no me han condenado justamente, a mí me condenaron injustamente, yo no le estoy ocultando o yo no estoy huyendo a la Justicia colombiana. Si a mí me hacen un juicio digno, legítimo, con respeto a mis derechos y a mis garantías, yo me presento en Colombia.

Pero, ahora, con todo lo que he descubierto y todo lo que tienen en contra mía, y la capacidad y la maquinaria sobre todo no política, la maquinaria corrupta de la Rama Jurídica, de la Rama legal, de todo lo que han hecho, porque no solamente fue la Fiscalía, la Corte Suprema de Justicia, qué garantías me brinda este país o mi país para que yo me presente y yo sepa que voy a tener un juicio legítimo. Cuando ellos quiénes son los garantes de mis derechos todos me lo violaron, Vicky.

Vicky Dávila: Hablemos de la fuga. Y remitámonos a esa llamada que usted dice que recibió, supuestamente esa videollamada, en la que Julio Gerlein la habría llamado a su celular que usted tenía ilegalmente, por supuesto, en la cárcel, ¿qué pasó en esa llamada, ahí empieza el plan de la fuga, cómo empieza, qué le dice él en esa llamada, quiénes estaban al otro lado del teléfono?

Aída Merlano: Inicialmente yo recibo es una, llama, una visita de un abogado de Arturo Char, poniéndome,

Vicky Dávila: ¿Puede decir el nombre? Qué abogado.

Aída Merlano: Sí claro, Sí, lo voy a decir, yo recibo una visita del abogado Muñetón, en donde me propone,

Vicky Dávila: Apellido Muñetón, ¿sabe el nombre?

Aída Merlano: Así, lo conozco así, él me propone que no declaré en contra de Arturo, que tenía que declarar el día 7 de septiembre, que yo tenía todas las de perder, que ellos eran los únicos que podían ayudarme, que ellos me querían ayudar, Alex me mandó muchos afectos, que quería ayudarme con el tema de mi hijo, y me propusieron que me iban a ayudar con la Corte, con las pruebas sobrevinientes, y me pintaron mil pájaros en el aire, y yo, en una manera desesperada, creí que ellos era la salvación, porque sé que fueron ellos los que hicieron el entramado de todo el montaje que me hicieron, entonces, yo fui declaré a favor de Arturo, aun que fui a declarar algo que no era cierto. Recibí amenazas de muerte, mi familia me sugirió que no declarara en contra de él, que más bien esperara a que ellos me resolvieron la situación y que no iba a pasar nada.

Yo declaró el 5 de septiembre y el 15, yo recibo la condena, recibo en la sentencia condenatoria, inmediatamente llamo a Julio y le digo que ellos me volvieron a engañar, que todo el tiempo me engañaron, porque Julio desde el primer momento en que yo caí presa me decía: allánate a los cargos, allánate a los cargos y quería una insistencia en que yo me allanara a los cargos, a unos delito que no cometí. Yo acepto que fallé, sí, sí falle en el manejo de cómo fue mi elección, de cómo manejé el tema administrativo, lo reconozco, reconozco. Si Colombia quiere que yo le acepte que yo cometí un error en cuanto a mi elección, yo lo acepto.

Vicky Dávila: o sea, que usted sabía que compraron votos para su elección.

Aída Merlano: Yo supe que tanto Julio como Arturo hicieron un acuerdo, financiado por Alex Char, vuelvo y lo repito, que estaban en cabeza de dos grandes contratistas, Faisal Cuer y Julio Gerlein, para pagar, vuelvo y te repito, la comisión de dos proyectos importantes que se le dieron en Barranquilla, que fueron dos canalizaciones de dos arroyos importantes, y con ese dinero ellos financiaron la campaña tanto mía como la del Lilibeth Llinás.

Vicky Dávila: Cuánto costó la suya.

Aída Merlano: Julio, le dijo a Alejandro que le iba a aportar 6 mil millones de pesos, cosa que nunca hizo, lo dijo para poder cubrir la deuda que tenía con él, pero finalmente no lo hizo, porque le dio 3 mil millones de pesos para Cartagena, para apoyar una candidatura atípica a la Alcaldía para que le prolongarán una licitación o una concesión que él tiene en Cartagena, que también te lo voy a mandar por correo electrónico, para que sepas a profundidad de qué te estoy hablando para no extendernos en esta entrevista. Y nunca aportó realmente, sino 500 millones de pesos a la campaña.

Vicky Dávila: Julio.

Aída Merlano: Julio. Pero le hizo ver a Alejandro que había portado 6 mil, que no fueron para eso, él lo que hizo fue desviar los dineros. Y quién administraba esos recursos era Julio Eduardo y Julio Eduardo lo que hizo fue invertirlos todos en pago de acreedores, de deudas, porque la empresa no estaba atravesando por un momento, no está atravesando por un buen momento, y fue quién administró los recursos para que yo no me eligiera. Adicionalmente a eso Faisal Cure le entregó, y eso si doy fe, porque a la sede política llevaban las tulas con dinero y se la entregaban a Julio Gerlein. Y Julio Gerlein ese dinero lo seguía desviando pagando cheques de 500 millones, de 400 millones a sus acreedores.

Vicky Dávila: Pero de cuánto fue la bolsa para la campaña.

Aída Merlano: Puedo decir que dentro de la campaña fueron alrededor de 2.700, no para mí campaña. Julio estaba financiando una campaña en Cartagena, estaba financiando una campaña en Santa Marta y estaba financiando la campaña de Lilibeth y estaba financiando mi campaña. Él lo que quería cerrar era en 2.700 millones esa inversión que decía él que finalmente todo iba a terminar para un beneficio mío, porque esa gente iba a terminar finalmente apoyándome electoralmente. Entonces se podría decir que tendríamos que repartir las cifras en todas las campañas y mirar y determinar cuánto fue depositada en cada campaña.

Vicky Dávila: O sea, usted acepta su responsabilidad.

Acepto mi responsabilidad, Vicky, yo la aceptó.

Vicky Dávila: Y su culpa.

Aída Merlano: Yo acepto mi culpa, yo acepto mi culpa en lo que respecta a cómo se debe llevar el libro contable, porque nunca lo llevé, porque nunca tuve esa responsabilidad, porque debo aceptar que fui muy ingenua, aunque parezca irónico, pero sé es así, él siempre manejó los libros contables, él siempre me entregó las cuentas, él siempre hizo los acuerdos con los líderes, él siempre hizo los acuerdos con las personas que me apoyaban, nunca me dejó manejar un peso.

Vicky Dávila: Por qué. ¿Usted era el instrumento de Julio Gerlein, el brazo político de Julio Gerlein?

Aída Merlano: Yo era la figura, yo era la figura de mostrar, como dice mucha gente, yo era, tristemente, como lo dijo el cura Hoyos, que, a quien aprecio, pero que me duele, pero igual creo que es la realidad, yo fui su títere, su títere que él movió a su acomodo desde que era una niña, y desde que fui una niña tuve que ver cómo se manejaba la política, y tristemente eso fue lo que aprendí, porque desde que era muy niña, muy, muy niña, vi como él, no solamente compraba votos, utilizaba otras prácticas que yo le quité, que yo le alejé.

Vicky Dávila: Cuáles.

Aída Merlano: Como la retención de cédulas, como el maltrato a los líderes, como coaccionar, cómo amenazar, como intimidar a la gente para que le cumpliera los acuerdos, y le dije que no era la forma de tratar a los seres humanos.

Vicky Dávila: Y así eligió después a Aída Merlano. ¿Pero eligió a quiénes? ¿Sí eligió a Roberto Gerlein, por ejemplo.

Aída Merlano: Mira, Vicky, que para que tengas una idea, yo, mi papá trabaja con Julio Gerlein antes de que yo naciera, y cuando mi papá conoce a Julio Gerlein, mi papá era un hombre muy loco, desordenado, sí, tenía una vida muy alegre. Él lo conoció y le dijo, mira, tú conoces gente; y mi papá de una manera loca le dijo, claro que conozco gente. Le dijo, yo necesito mucha gente, búscala para comprarles los votos. Entonces, mi papá no tenía gente, no conocía gente, mi papá lo que hablaba era mucho, pero hacía poco. Y, Vicky, te voy a contar una infidencia para que toda Colombia conozca y, quizás, dentro de todo me puedo expresar, porque ya estoy cansada de guardar tanto, que los líderes amigos de mi papá, mi papá y toda la gente que yo conocía de niña, yo decía cómo es posible esta locura, a Julio le llevaban cédulas de muertos, le llevaban cédulas que compraban en la Registraduría, y él las pagaba, te estoy hablando de cuando yo tenía 13, 14 años ó 12 años, yo iba de mano con mi papá. Y él hará feliz, entonces a él entre más cédulas le daban él decía son votos, son votos, son votos. Y todo era para votarle a Roberto Gerlein. Y entonces los pagaban, pero yo sí sabía, porque después en la salida decían: no, imagínate que está me la descubrieron que es fallecido, que este, yo decía cómo así, no entiendo. A medida que yo fui creciendo y fui descubriendo cómo se manejaba la política, dije, no, esto no puede ser, esto es una locura, y fui de pronto entendiendo hasta donde la corrupción estaba invadida en todas las calles, en todos los barrios de la región.

Vicky Dávila: Aída, pero usted se benefició de esa corrupción, es una realidad.

Aída Merlano: Vicky, vamos a hablar en términos políticos, si yo me beneficie de la corrupción, yo te podría decir que me beneficie en mi cargo burocrático. Me beneficie en mi salario como congresista, pero no de otra manera. Porque yo nunca recibí, por ejemplo, a los congresistas se le entregan unos cupos indicativos que pueden llevar a sus regiones, pero esos cupos indicativos, Vicky, los políticos se jactan de decir, lleve tanto recurso para este municipio, para este departamento, y ellos saben que están mintiendo, ellos los venden a los contratistas y reciben un 15% de comisión por esos cupos indicativos. Yo los cupos indicativos que me asignaron en el Ministerio de Hacienda nunca los reclamé.

Vicky Dávila: De cuál ministro.

Aída Merlano: Del ministro Cárdenas, Mauricio Cárdenas, yo nunca fui a reclamarlos.

Vicky Dávila: Y cuánto era.

Aída Merlano: Por ejemplo todos los años me iban dando 4 mil y por otro Ministerio de Agricultura me daban porque al Partido Conservador le entregaron el Ministerio de Agricultura, tenía 2 mil. A todas estas, cuando yo terminé mi periodo legislativo, terminé como con 16 mil millones en cupos indicativos y yo nunca lo reclamé.

Vicky Dávila: ¿Y a usted se los dio Mauricio Cárdenas, que le dijo, mire, esto es para usted?

Aída Merlano: Claro, y entonces yo decía, pero

Vicky Dávila: ¿Usted habló con él y él se los asignó.

Aída Merlano: No, yo fui con Julio y con él, y dijo, bueno, que le están haciendo a mi pequeña, que la quieren pasar por la faja, pero él lo hizo como para que yo me sintiera importante, yo le decía, pero

Vicky Dávila: ¿Julio Gerlein? Fue y le reclamó al ministro.

Aída Merlano: Y hablé con la secretaría de él, que no recuerdo el nombre, que es una pelirroja, y todas las secretarias que si yo voy las reconozco, pero yo tan despalomada.

Vicky Dávila: Pero espere. ¿Hablaron ustedes dos, Julio Gerlein y Aída Merlano con el ministro de Hacienda, en ese momento, Mauricio Cárdenas?

Aída Merlano: Claro que sí, hablamos. Entonces Julio le decía, mira, a mi me la tratas bien, porque yo no me gasté 3 pesos. Entonces él siempre se jactaba diciendo: yo invertí 6 mil millones, yo invertí 17 mil en la campaña personal, porque no es lo que él aporte, sino lo que le cuesta a la campaña con su andamiaje político en la región. Entonces él decía, entréguele eso. Entonces, él me daba la dirección a donde yo tenía que ir. Entonces él me decía, ¿ya fuiste, ya fuiste? Pasaban dos meses, tres meses, una vez fui y le dije, mira, yo no entiendo cómo es eso de los cupos indicativos. Entonces me dijeron, mira, tú miras un proyecto pasa la primera fase, la segunda fase, tercera fase, lo pruebas. Entonces, después, un congresista amigo me dijo, mira tú buscas un contratista y él se encarga de todo, tú le dices, mira, yo quiero que se le dé a ese contratista y él te da el 15%, ¿15% de qué? Cuando me habló de plata yo me asusté. Por qué, porque a mí Julio me lo daba todo. Y yo decía, no, yo no me voy a meter en problemas porque yo no necesito plata, yo tengo todo, yo no quiero eso, no quería problemas, Vicky, yo, sonará irónico, sonará descarado, pero yo te lo digo desde el fondo de mi corazón, mira, en Colombia quizás tienen una imagen distorsionada de mí, pero Barranquilla, el Atlántico, la gente que me conoce, mi familia, los que han tenido la oportunidad de escuchar de mí saben que yo soy una persona correcta, no recibo coimas, yo no me vendo. Desafortunadamente tuve una relación extramatrimonial con una persona cuando estaba muy joven, ese fue mi único error, porque si hay algo que yo hice que no debía ser fue eso, pero del resto yo no me arrepiento de nada, porque nunca recibí un peso, nunca me vendí.

Vicky Dávila: Se eligió con votos comprados.

Aída Merlano: Debo aceptar que Julio siempre financió mis campañas, pero yo era la fórmula de Roberto, a él no le importaba mi elección, a él le importaba era que Roberto fuera el de la mayor votación, y para que Roberto tuviera los 125 mil que obtuvo en su última elección, me utilizó a mí, la gente ya no quería votar por él, la opinión de la gente con él no era favorable, y me utilizaba de figura a mí, y la gente votaba por él por mí, porque veían la figura fresca de Aída Merlano, y la gente en Barranquilla y en el Atlántico me quieren. Y obviamente iban a sacar una votación alta por mí, pero yo no entendía cuál era el trasfondo de elegirme a mí congresista o al señor senador.

Vicky Dávila: A través de eso le llegaban contratos, mucha plata.

Aída Merlano: Bueno, esa parte si la pude, o sea, te puedo decir que pude descubrirla cuando estuve presa, porque ya cogí una amiga que se sabe todo, y mi hermana que trabajó toda la vida con Julio, me dijo tú eres boba, tú qué crees. Porque yo le decía, mijo, tú para qué das tanto dinero a una campaña, por qué haces eso, y por qué si haces eso, por qué no me regalas a mí mil millones para yo comprar una casa, y siempre me aplazas y me aplazas y me aplazas. Entonces decía, no, es que tengo muchos compromisos, y eso son deudas que yo adquirí. Pero yo no entendía que era corrupción, Vicky, yo vine a entenderlo luego de, incluso, cuando a mí me hacen ese allanamiento en dónde me siembran  todo ese tipo de pruebas, después que habló con los abogados es que yo vengo a entender en qué lío me estaba metiendo, o sea, yo hasta ese momento, para mí, era una práctica natural y lo veía natural. O sea, te puedo decir que en ese momento yo no me sentía que estaba cometiendo un delito, que él estaba cometiendo un delito, que Arturo estaba cometiendo un delito, que Alex Char estaba cometiendo un delito, no. Ahora lo entiendo, que todos estábamos cometiendo un delito, sí, lo entiendo.

Vicky Dávila: ¿Y eso lo acepta? Que usted cometió esos delitos.

Aída Merlano: Esos delitos, no. 

Vicky Dávila: Ese delito.

Aída Merlano: El delito de aceptar que aportaran dineros a la campaña, que estuvieran por encima del tope electoral.

Vicky Dávila: Por qué esto la quiebra, si usted está metida en tantos líos, por qué esto la quiebra.

Aída Merlano: Porque nunca pensé en terminar involucrada, porque no, quizá no dimensioné, no dimensioné lo que estaba ocurriendo, nunca pensé que esa práctica que vi desde niña era un delito, realmente no lo dimensioné. Y no pensé terminar en la manera que terminé, porque siempre a mis hijos les inculqué valores, le inculqué no robar, no decir mentiras, ser siempre leal y tantos valores que le inculqué y terminar en esta situación va en contra de todo lo que yo soñé para ellos. Entonces, discúlpame, Vicky, por esto, discúlpame, por esto, pero siento que cuando me quiebro es porque no solo pienso en, y lo que me pasó, sino en la consecuencia, el daño que le hice a mi familia, a mis hijos, a mi hija, es un daño irremediable hasta para mí, porque creo que esto jamás lo voy a superar.

Vicky Dávila: Estábamos hablando de la fuga y usted me decía que empezó con esa visita del abogado Muñetón que le habría mandado la Casa Char para que no hablara de Arturo Char. Ya vamos a hablar de la fuga. Tenemos tanto de qué hablar. Una pregunta, muy, muy concreto, qué sabe usted de Arturo Char que no contó en la Corte y además va a ser el presidente del Congreso.

Aída Merlano: Mira, Arturo y yo nos reunimos en la casa de él, Julio me llevó y me dijo, cuando él me dijo que no me pensaba apoyar, yo hice una reunión el sábado, y todos los diputados, concejales, dijeron cuente conmigo doctora, porque usted no necesita el apoyo de Gerlein ni de nadie, usted no se ha dado cuenta que el día que usted dice me voy a lanzar la gente no va a necesitar un peso para votar por usted, vamos a hacer el esfuerzo hacemos peritoneo (perifoneo), volanteo, pero vamos a dar esa pelea. Y yo hice una reunión y me lancé como candidata independiente de los Gerlein. Y Julio me llamo de inmediato y me dijo: no me hagas esto, me estás haciendo un daño terrible. Claro, porque él tenía ya un acuerdo, y ya voy para allá.

Quiero informarte que él estaba comprando firmas para Vargas Lleras, él para, porque yo me metí en el camino. Luego Arturo, decide con su familia, con Alejandro y con Fuad, inyectado por Katia Nule, que le dijo, y te lo digo porque personas cercanas a su círculo, siempre me contó que ella era la que envenenaba a Vargas Lleras para decir: ella es una piedra en el zapato.

Vicky Dávila: O sea a usted.

Aída Merlano: Sí, tenía mucha aceptación en el departamento y tenerme a mí en contra no era bueno para la campaña presidencial de Vargas. Luego vienen y me citan a la casa en donde me dicen que me van a apoyar y comienzan a hablar de cifras y me preguntan qué cuánto cuesta mi campaña, y yo le dije, yo no sé, porque Julio siempre es el que ha manejado eso, Vicky, y es la verdad, él nunca dio un dinero a mí, o sea, porque él decía, y es verdad, yo soy muy vanidosa, él me da dinero y yo me lo gastó comprando un bolso Louis Vuitton, comprando una ropa de Carolina Herrera, es cierto. Entonces él decía, no, no, no, yo no le voy a dar dinero a ella, y él tenía su gente con la que organizaba, la gente de la sede política que puede contarle, que se allanaron a los cargos, eran dirigidos por él. Y así también los dirigió para disfrazar una cifras y falsificar firmas de líderes para entregárselas a Arturo, porque Arturo le exigió y también Fuad Charl y le dijo, no, pero es que nosotros sí queremos ver esos votos que ella va a colocar, porque no creían en mí por la reunión que les pasó con Vargas Lleras. Y exigieron que los líderes llenaran y los valores y Julio maquilló cifras para que diera un total de seis mil millones que fue la inversión que le dijo a Alex que dio. Adicionalmente

Vicky Dávila: Cuánto.

Aída Merlano: seis mil millones de pesos.

Vicky Dávila: Y la inversión, espérese que me perdí, la inversión de su campaña, supuestamente.

Aída Merlano: No, era la inversión pareja, supuestamente, era lo que él iba a aportar para la campaña de Lilibeth y para la campaña mía. Yo quiero hacer una salvedad, Vicky, porque yo en un escrito que te voy a enviar por correo, cuando yo digo que yo terminé privada de la libertad y el señor Néstor Humberto Martínez sale igual, yo quiero que luego de la entrevista, tú, respondas las preguntas que te hice sobre Néstor Humberto de las 10 mentiras que dice que yo dije.

Vicky Dávila: Pero no se me vaya todavía para allá. Terminemos, cerremos el capítulo Arturo Char. Si yo le pregunto concretamente usted qué tiene que decir contra él, es qué, compra de votos, qué

Aída Merlano: Uno, le exigió a Julio que le entregara la lista de persona a persona de cuánto le habían entregado a cada persona, y querían saber cuánto pagaron por el voto. Adicionalmente a eso, que Julio hiciera la inversión total de los seis mil millones por orden de Alejandro, porque Alejandro y Julio no se hablan, y yo más adelante te voy a decir el porqué. Y también querían las cuentas de la inversión que hizo Faisal Cure que eran otros seis mil millones de pesos. Pero como Julio se había gastado el dinero pagando contratos, pagando contrataciones que debía, deudas de su empresa, pagando comisiones, incluso, coimas para futuros contratos en otras ciudades. Él invirtió el dinero en lo que él le convenía y no en mi campaña, porque ellos querían que yo me ahogara, esa era la finalidad.

Vicky Dávila: ¿Usted me está diciendo que Arturo Char debería estar preso?

Aída Merlano: Claro, si es que él es el artífice de todo esto.

Vicky Dávila: Quiénes deberían estar presos. Porque usted me está hablando de un montón de gente que participó en esa corrupción electoral. Y usted está condenado en Colombia, hoy está aquí en Venezuela y en todo caso está presa. Quiénes deberían estar presos con usted por esa corrupción electoral en el departamento del Atlántico.

Aída Merlano: Debería estar preso Fuad Char, debería estar preso Arturo Char, debería estar preso Alex Char, debería estar preso Faisal Cure, debería estar preso Julio Eduardo Gerlein, hijo de Julio Gerlein, debería estar preso Julio Gerlein, hasta ahí deberían de estar presos ellos. Que sí en proporciones menores, no me interesa decirlo, porque finalmente si vamos a irnos a proporciones menores de quién compró, quién vendió, quien ayudó, tendríamos que condenar a las 33 mil personas que votaron en el departamento por mí, porque fueron 33 mil votos que saqué.

Vicky Dávila: ¿Pero todos comprados?

Aída Merlano: No. Es que me están acusando porque yo me elegí comprando esos votos. Entonces, si yo me elegí comprando esos votos, no solamente el delito lo comete quién lo compra, sino quién lo vende, entonces deberían ir presos también las 32 mil personas que votaron por mí.

Vicky Dávila: Cuántos fueron comprados de esos 32 mil votos o 33 mil.

Aída Merlano: Mira, Vicky, yo te puedo decir que yo no te podría decir, yo lo que sí sé es que Julio, o sea, el dinero que Julio entregó en la sede, yo lo invertí en publicidad, lo invertí en casa de apoyo, lo invertí en logística, en pagos de didáctica, el dinero que él me entregó a mí para las tres campañas yo lo invertí netamente en todo lo que era logística, que siempre he manejado en todas las campañas.

Vicky Dávila: Cuánto le entregó.

Aída Merlano: Él alcanzó a entregar 1.700. Los gastos daban 2.700. Y yo quedé con un déficit de mil millones de pesos, con deudas de mil millones de pesos que nunca pagué a mis acreedores. Pero yo insisto, con la salvedad que voy a hacer. Yo hablé que Lilibeth Llinás era mi fórmula, yo terminé presa y ella no, cuando si las dos estábamos en fórmulas deberíamos haber ido presas al mismo tiempo las dos, y no yo sola, ¿si ves? Como está claro que la Fiscalía iba por mí y no por el entramado de corrupción de esa sede política, porque si éramos dos candidatas tenían que ir por las dos, yo no estaba el día del allanamiento, ella tampoco, Entonces, por qué ir por mí y no por ella.

Pero, aclaro, ella, es una mujer absolutamente inocente de los planes de los Char, ella no compró, no vendió, tampoco estuvo enlodada con el tema de que tú ves, de que tú compras, y eso lo quiero dejar claro, porque no soy una mujer injusta, no quiero condenar y no quiero que a una persona la condenen injustamente, porque ella fue una ficha, fue una figura que utilizó Arturo, porque es la esposa de un gran amigo que falleció recientemente, unos días o un mes antes de la campaña y fue alguien a quien (Alex) apreciaba mucho y quiso dejarla a ella como candidata a la Cámara, pero ella es una mujer que nunca ha estado en política, nunca se ha metido en esto y, bueno, finalmente, debería ir presa en la misma condición mía, porque yo también era la candidata, pero sé que ella es una mujer inocente y eso sí quiero dejarlo claro, porque no podría juzgar y tampoco podría permitir que condenaran a una persona inocente de lo que hoy me acusan.

Vicky Dávila: Vamos entonces a la fuga, volvamos a la videollamada. La llama Julio Gerlein al teléfono que usted usaba ilegalmente en la cárcel, quiénes estaban al otro lado de la videollamada, cuando empieza la fuga.

Aída Merlano: Estaba, mira, estaba el hombre que contrataron, que es un señor, digamos, moreno.

Vicky Dávila: ¿El de la moto?

Aída Merlano: No, un señor, señor, el de la moto era un flaquito, o sea, era un señor que se veía con un tono muy fuerte, y, pero, primero habló Julio.

Vicky Dávila: Qué le dijo, reláteme eso con mucho detalle.

Aída Merlano: Me dijo, mamita, este, mira, presta mucha atención, este, saca una hoja, este, voltea. Entonces, me decía, mira bien, entonces me mostraron un plano, cada vez que volteaban la cámara, ellos volteaban y yo alcanzaba a ver las personas que estaban en el fondo, vi con exactitud, escuché en el fondo estaban hablando personas, escuché con claridad absoluta, la voz de Julio Eduardo, el hijo, escuché con claridad absoluta la voz de Fuad Char, pero no solamente la escuché, a él lo vi cuando el señor volteó nuevamente la cámara para hablarme, porque volteaba y volteaba, o sea, el volteaba una hoja de un plano que me estaba mostrando y volteaba nuevamente.

Estaba Arturo, también, estaba Arturo Char, Estaba Julio, y sentí voces de una mujer, pero no estoy segura de quién era, pero sí estoy segura, que ellos estaban en esa reunión. Cuando ellos hablaban, en el fondo estaban diciendo, no, pero, pero no hables tú, deja que él hable, o sea, estaban como muy

Vicky Dávila: ¿Nerviosos?

Aída Merlano: Sí, misteriosos, misteriosos. Entonces,

Vicky Dávila: Entonces, ¿a usted ahí le explicaron cómo era la fuga, el plan y todo lo del consultorio, todo?

Aída Merlano: Me dijeron lo que yo debía hacer. ¿Sí? Me dijeron lo que yo debía hacer y de dónde me debía tirar y de hecho me hablaron de un colchón que me iba a esperar, qué es un colchón, y yo dije, pero un colchón, y cómo van a meter un colchón ahí. Me hablaron de tirarme de la otra ventana de otro lado del consultorio, ellos me hablaron de un plan, pero después me salen de la noche a la mañana y me dicen, no, te tienes que tirar normalmente, no hay colchón, te tienes que tirar y te tiras y sales y corres a la calle. Y yo dije, pero de ahí hasta que salga y corra, o sea, yo lo vi como que mucho tiempo y me dio nervios. Al final, yo fui la que cambié el plan y me tiré fue del lado del frente del tercer piso. Cuando yo caigo, Vicky, yo todavía no entendía quién era el de la moto, yo sentí que me desmayaba.

Vicky Dávila: O sea usted, ¿es real que cuando usted se ve en las imágenes que cae, usted se ve como desorientada, como si se golpeó duro?

Aída Merlano: En la pierna, entonces fue tan fuerte el dolor de la pierna que sentí que me desmayaba, pero yo dije, Dios mío, dame fuerzas, no me deje caer aquí, entonces, yo respire y camine, pero cuando alguien me toma de la mano, una señora, y me dicen, ayúdenla, ayúdenla. Y esa señora, no sé cómo me montó en la moto. Yo no sabía que esa era la moto, entonces me monta, y entonces el señor, el vigilante, dice, y usted que estaba haciendo arriba, eso es lo que recuerdo. Yo le dije al señor de la moto, pero dale, y él me dice, pero ponte el casco. Entonces de una manera descarada, pero igual chateando, entonces, yo intenté ponerme el casco y no me entraba y él iba muy despacio con mucha calma, después giró a la derecha, giró unas cuadras, después de ahí me paró.

Vicky Dávila: Pero espérese un segundito, volvamos al consultorio, usted dice yo cambié el plan, yo me tiré por este lado, sin embargo, pues a ese lado era que estaba la moto, usted le tuvo que haber avisado a alguien que se iba a tirar por ahí, porque entonces por qué la moto estaba ahí.

Aída Merlano: Resulta que el señor de la cita me dijo, porque yo le dije a las 12 yo siempre me desocupó.

Vicky Dávila: ¿Pero la cita era real? ¿El odontólogo es cómplice suyo o no?

Aída Merlano: No, mira, Vicky, hay algo que yo quiero aclararte de este señor. A ese señor, a mí me hicieron un diseño de sonrisa una muchacha, no quiero dar su nombre, pero no me gustó, me quedó doble color el diseño, me quedó abajo transparente y arriba muy oscuro, entonces, o sea, muy del color de mi dientes y abajo muy transparente, y yo le dije a Mauricio, Mauricio, mira, yo no me siento cómoda con esto, me siento, rara, por favor, ayúdame, mira yo quería es un diseño normal, un diseño como el tuyo, entonces me dijo, el que me lo hizo a mí, o sea, debería llamártelo, entonces, me dijo, pero yo le dije, contáctalo.

Cuando yo lo conozco a él, a mí me dan una cita, pero yo le dije, mira, yo necesito que me digas como es (…). Mira, tú necesitas la cita inicial, te hacen la valoración, te quitan, te desgastan, te hacen la placa, me explicó que eran tres citas. Yo conozco la primera cita al señor. cuando lo conozco me saluda normal, me toma mi placa, me quita todo el diseño anterior y me pone uno artificial, como un diseño artificial que colocan instantáneo, y él después quedó para la próxima cita. Entonces me dices, son tres citas en la próxima, no, no, necesito que sean dos, porque yo soy muy desesperada.

Cuando ellos me hablan de la fuga, cuando ellos me hablan de la fuga, yo le dije, yo tengo tres citas y puede ser en cualquiera de esas citas, a mí no me interesaba si me terminaban o no me terminaban. En la segunda cita, el señor, cuando me estaba, yo estaba hablando con mis hijos, yo los cité, porque yo no sabía cuánto tiempo iba a verlos, o sea, yo sabía que me iba a fugar, pero no sabía si lo volvía a ver en un año, yo sabía que yo no podía volver.

Vicky Dávila: ¿Se quería despedir, verlos la última vez?

Aída Merlano: Los quería ver. Entonces le di consejos a mi hijo, le dije que se cuidara y que, le hice jurarme que iba a poner de su parte para dejar este tema que ya no quiero volver a repetir, le dije que lo amaba, él me dijo que también me amaba mucho, mi hija, no te pedimos. Le dije, por qué me suspendieron en la cárcel, me dieron 6 semanas o 9 de castigo, porque me encontraron un celular y entonces el día que me intenté suicidar, me hicieron una sanción, el día que le contesté mal a una dragoneante me dieron una suspensión, entonces me inventan suspensiones por todo, entonces me quitaron castigo, que te puedo decir como tres, cuatro meses, para diciembre, entonces a eso también me ayudó a sumirme en una depresión. Y yo dije, bueno, no voy a ver a mis hijos y los cité, porque lo quería ver a los dos, lo quería abrazar, porque sabía que no los iba a volver a ver en mucho tiempo.

Entonces ese señor me vio llorando y me dijo, encomiéndate a la virgen, ¿crees en la virgen? Y yo le dije, claro, yo todos los días hago el Rosario. Qué misterios te gustan. Yo le dije, no, los dolorosos. Me dijo, no, a mí me gustan los Gloriosos. Entonces entendí que era mariano. Cuando yo me despedí de él, él me dijo que Dios te bendiga, que te dé fortaleza y recuerda que Dios no abandona a sus pequeños, es un tipo muy sagrado, muy religioso.

Vicky Dávila: ¿Fue su cómplice el odontólogo, sí o no?

Aída Merlano: No lo fue, Vicky, y te voy a decir, te doy fe. Te lo pongo ante los ojos de Dio,s es un hombre totalmente inocente, que me duele y si me está viendo en este momento, le digo doctor, perdóneme por haberlo involucrado de alguna manera en esto, pero nunca pensé que usted iba a terminar perjudicado. Ojalá que usted pueda perdonarme, porque yo le he pedido mucho perdón a Dios por lo que pasó, porque sé que es estar en su posición y créame que lo lamento mucho.

Vicky Dávila: Su hija, a propósito de ese día de la fuga, está a punto de, ya hay un escrito de acusación, ¿su hija es culpable de su fuga? Fue capturada, todo esto que ocurrió, la están acusando de haber utilizado a su hermanito menor, por favor, hábleme de su hija Aída Victoria que ha tenido que responder por su fuga ante la Justicia de Colombia.

Aída Merlano: Vicky, qué te puedo decir yo, esta es una de las cosas que más me duelen a mí. O sea, nunca me imaginé que mis hijos terminaran involucrados en una situación mía, o sea, lo que hicieron con mi hija, está claro, cómo el gobierno, como la justicia corrupta del país se ha ensañado contra mí y contra toda mi familia, al punto de coger a una niña involucrarla en unos delitos absurdos, qué responsabilidad puede tener ella de mi fuga, Vicky, qué responsabilidad. Qué hizo ella para facilitar mi fuga, si yo te cuento, Vicky, no me lo vas a creer, en las imágenes, yo tengo una trusa, una trusa, que en las imágenes de la cárcel pueden ver donde yo hacía ejercicio que es la misma trusa que utilizaba en la cárcel, yo no me he cambiado en ningún consultorio. Yo tenía una trusa adentro. La cuerda la tenía enrollada en el cuerpo desde la cadera hasta debajo de los senos.

Vicky Dávila: ¿No fue que su hija le llevó la cuerda?

Aída Merlano: No. No me llevó la cuerda. Yo tenía unos guantes muy ligeros, los tenía metidos en las partes, o sea, así como un protector. Yo no tenía nada. Lo único, y lo tenía enrollado normal, era como una tulita negra, la tenía en el mismo bolso junto con los maquillajes. Y cuando yo me voy a comer, saco la bolsa de las hamburguesas, porque yo siempre, cada vez que iba al consultorio, no es la única vez, porque las personas que trabajan en ese consultorio, que entre otras cosas, siempre fueron muy amables conmigo, muy cariñosos, desde el doctor Arango y todas sus empleadas, fueron muy atentos, y entre otras cosas, que también les pido disculpas por todo, pero quiero que comprendan que prevalecía mi desesperación antes de causarles el daño que les causé, no solamente al doctor, el odontólogo, Celis, sino también al doctor Mauricio por el tema de su imagen, porque sé que es un médico también muy prestigioso.

Pero yo todo lo tenía conmigo. Cuando ya yo voy al baño, yo me quitó todo, me quito la cuerda y me vuelvo a poner mi trusa, me vuelvo a poner mí trusa, me vuelvo a poner mi camisa, sacó los guantes y ya todo lo meto en la tulita que tenía en el bolsito y esa tulita la meto en la bolsa de las hamburguesas y la vuelvo a dejar en el consultorio, si contactan todas las cámaras se van a dar cuenta que lo que hice fue así. Y van a ver como cojo la bolsa las hamburguesas como la devuelvo. Y ahí es que yo cojo, sacó la tulita, meto mis maquillajes, porque dije no voy a dejar los maquillajes, meto mis maquillajes y los tiro como toda la tulita a una ventana hacia afuera y ellos ya no se dieron cuenta de nada. Cuando yo saco la cuerda, yo la amarro en un tubo, la amarro ligeramente y la meto en un canasto de basura de rojo, osea, un pote quirúrgico de basura y lo coloqué ahí y lo tapé. Cuando el doctor Mauricio iba a botar algo, yo le dije, doctor, yo lo boto, tranquilo, no sé agaché, pero era para que él no viera que yo tenía una cuerda en el tarro, y yo hice que le boté eso, pero lo tiré fue otro lado.

Entonces, luego cuando ya yo lo dejé ahí, bueno, mami, chao, vete, entonces, vete, porque ahorita me esposan y no quiero que me veas esposada y los echo, no quiero que me vean esposada, por favor. Bueno, mamá me abraza, mi hijo me dice, que Dios te bendiga madre y se van.

Vicky Dávila: ¿Usted nunca les dijo que usted se iba a fugar, ese día no les dijo?

Aída Merlano: No. Yo les digo eso y ellos se mueren de los nervios, ellos se hubiesen delatado con los nervios, yo solamente le dije que lo amaba mucho y que no lo iba a ver porque estaba castigada y que en cualquier momento no íbamos a volver a ver y que eso era una despedida de navidad, de todo, de cumpleaños, de cumpleaños de mi hijo, todo. Cuando yo me voy, que ya ellos atraviesan la puerta y cierran, inmediatamente, Vicky, yo no lo pensé, yo tiré la cuerda y salté, porque la cita era a las 3 en punto.

El señor que me llamo en videollamada me dijo yo no trabajo a las 12 porque, éste, por agüeros, por no sé qué, un tipo todo raro. Entonces yo le dije

Vicky Dávila: ¿El que estaba con Julio Gerlein el día de la videollamada?

Aída Merlano: Yo le dije, puede ser a las 12, doctor, señor. Entonces, me dijo, no, yo a las 12 ni al mediodía. Entonces a qué hora, señor. No, yo trabajo después de 2 de la tarde. Entonces yo le dije a las 2, entonces, o a las 3, entonces yo le dije, bueno a las 3 en punto, por qué, porque a las 3 en punto, como yo le pregunté al doctor cuánto se tardaba el procedimiento, él me dijo que duraba mucho y como me sacaron tarde de la cárcel yo dije sí, sino yo digo que voy a almorzar y que me esperen y ellos me esperaban. Entonces

Vicky Dávila: Perdóneme, usted dice no hubo complicidad en los odontólogos, no hubo complicidad en el consultorio, no hubo complicidad de mis hijos. ¿Hubo complicidad en la cárcel, en la dirección de la cárcel, hubo complicidad en el capitán Álvarez, que incluso estuvo detenido unas semanas? Quiénes fueron sus cómplices en la cárcel. Porque a usted le bajaron el nivel de seguridad.

Aída Merlano: Es cierto que me bajaron el nivel de seguridad, algo que no me explico, porque yo siempre voy acompañada de un Cores, dos motorizados, dos motos con dos motorizados con fusil, todos, adicionalmente a eso con dos custodias, mujeres y un conductor del vehículo donde yo me transporto, voy demasiado custodiada. Ese día no tenía esa custodia No entiendo el porqué, no puedo decir si hubo complicidad o no, Vicky, porque fallaría, faltaría, porque no fui yo quien organizó mi fuga, quién organizó mi fuga, ya te lo dije, fueron los Gerlein y los Char. No sé si ellos, de alguna manera,

Vicky Dávila: Decían que usted le había dado al Capitán Álvarez un reloj Rolex, un apartamento en Barranquilla.

Aída Merlano: No, eso es totalmente falso, lo que sí es cierto es que el capitán Álvarez instruía a los dragoneantes para que me hicieran daño, el capitán Álvarez junto con la teniente Cecilia, encargada de sanidad, organizaron, en repetidas ocasiones, remisiones falsas a sanatorios para que yo fuera sometida a maltrato, como es su efecto ocurrió la última vez que me internaron en dónde me fracturaron las muñecas, en donde me afiliaron, en donde recibí maltrato y después querían mandarme a otro centro, a otro centro, que era mucho peor al que ya yo estaba y todo con la intención de terminar enloqueciéndome para que finalmente mi testimonio no fuera válido ante una Corte. Porque eso yo estoy segura que fue pagó por mis enemigos, la gente por la que yo pensaba declarar, yo fui víctima de maltrato, Vicky, y si no lo recuerdas, tú eres testigo porque yo te llame a ti un día desesperada desde mi teléfono ilegal, diciéndote que me ayudarás porque era víctima de maltrato del capitán Álvarez.

Vicky Dávila: Usted me dijo que quería hablarme, que me iba a dar todas las pruebas, pero al otro día perdimos el contacto. ¿A usted le quitaron el teléfono?

Aída Merlano: Me quitaron el teléfono, ellos iban detrás de la información, ellos creían que yo en mi celda tenía la información y las pruebas que te voy a enviar por correo electrónico. Y ellos iban siempre maltratándome, haciéndome operativos permanentemente en mi celda, alterando mis nervios y siempre amenazándome con remisiones, con remisiones para que yo me alterara e hiciera algo irregular para ellos sacarme de ese lugar, como yo te lo dije.

Vicky Dávila: Recuerda cómo se llama el señor que operativamente manejo la fuga. Ese señor extraño que le dijo.

Aída Merlano: Él solamente yo lo identificaba como, dígame que yo soy, o sea como especie de, dígame salvador, porque yo voy a ser su salvador.

Vicky Dávila: O sea, no le dijo el nombre, solamente un alias, Salvador.

Aída Merlano: Entonces, yo soy tu Salvador, entonces si quieres dime Salvador.

Vicky Dávila: ¿Era costeño?

Aída Merlano: No, o sea el acento, yo podría decir que cachaco no era, pero no sé, podría decirse que sí era costeño. Y la gente que me tuvo sí habían personas con acento rolo y otras personas que no tenían un acento identificado.

Vicky Dávila: Se lanza por la cuerda, perdóneme, cuánto pagaron por su fuga, cuánto costó que usted se pudiera jugar en esa operación que parecía muy sencilla, pero que fue casi cinematográfica, escandalosa.

Aída Merlano: Ellos, yo no sé cuánto pagaron, pero ellos a mí me dijeron, este, nosotros te vamos a ayudar, te vas a ir, me hablaron de Héctor Amaris, me dijeron así como hicimos con Héctor Amaris, que está con su esposa, con sus hijos, teniendo una vida tranquila, así la vas a tener tú. Eso fue lo que me dijeron antes de que me hablaran.

Vicky Dávila: Le dijeron quiénes.

Aída Merlano: Me lo dijo el abogado

Vicky Dávila: Qué le dijo Muñetón.

Aída Merlano: Qué me dijo. 

Vicky Dávila: Qué iba supuestamente de parte de Arturo Char.

Aída Merlano: De Alex, me dijo que confiara en él, porque Alex era quien estaba apoyando y garantizando de que las cosas se dieran, que él no me quería ver presa. Entonces 

Vicky Dávila: Ahí se habló de una cifra, de cuánto.

Aída Merlano: Entonces ellos dijeron que vamos a invertir mucho dinero en esto, lo de tu fuga va a costar alrededor de 1.500 millones, a ti te vamos a dar 1.500 millones para que tengas para tus cosas, y no te preocupes que en la medida que vayas requiriendo nosotros te vamos a seguir apoyando, y vas a tener una vida normal y más adelante vas a estar con tus hijos, mientras nosotros demostramos tu inocencia ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, te vamos a pagar abogados, te vamos a apelar. Y me prometieron mil cosas que nunca se dieron.

Vicky Dávila: Cuánta plata le dieron ya, usted se sube a la moto, arranca. Dice usted que pasa, Cuánta plata le dieron para que usted manejará sus gastos durante este tiempo.

Aída Merlano: Me dieron 5 millones de pesos.

Vicky Dávila: n ¿5 millones no más?

Aída Merlano: Es que eso fue algo extraño, que cuando yo llego, yo debo confesarte algo, ahora en este momento nosotros estamos bajo un proceso, mi hija está bajo un proceso, este, no debo decirlo porque eso es algo confidencial, pero sí te voy a decir algo, cuando yo me fugo de este consultorio, mi hija tenía un teléfono en la mano, y yo le dije, hija, dame tu teléfono, y me dijo madre y qué vas a hacer con él, cómo lo vas a hacer, me dice, yo le dije como he metido todos los otros, no te preocupes, pero lo necesito, cuando ella me lo entrega, yo me lo escondo, pero cuando ya yo me retiro, yo lo meto en el bolsito, cuando yo llego al lugar donde me escapó ellos me quitan todo hasta el teléfono que me dio mi hija y me dejan incomunicada. Entonces yo le dije pero porque este tipo armado y tenía dos proveedores y por qué tanta seguridad aquí, yo me quiero ir de aquí. Además, si ya, este, denme el dinero que me van a dar, y yo me voy, yo no quiero estar con ustedes aquí. No, Cálmate hay un cordón de seguridad, hay una, comenzaron 

Vicky Dávila: La llevaron a dónde.

Aída Merlano: A una casa o tipo apartamento.

Vicky Dávila. Dónde.

Aída Merlano: En un primer piso muy cerca del lugar donde, te puedo decir que no estábamos ni a 5 minutos del lugar de donde yo me fugué. Yo estaba muy confusa.

Vicky Dávila: Cuántas personas hubo ahí.

Aída Merlano: En ese momento habían el de la moto, que nunca le alcancé a ver, o sea, sí, sí le alcancé a ver el rostro, porque él se quitó el casco un momento, se quitó el casco para hacer algo y se lo volvió a colocar, entonces lo vi de lado y se podría decir que era un muchacho muy flaquito, muy moreno, moreno, flaquito, que le habló, se quitó el casco para decirle algo a él y le dijo, mira, vete para donde el de la cicla y dile que el plan cambió. No sé a qué se referían

Vicky Dávila: Cuánto estuvo usted en ese lugar.

Aída Merlano: En ese lugar, en el primer lugar, en esa casa, estuve esa noche y a la noche siguiente me fui de ahí, pero ya no me fui con el beneplácito de ellos, me fui con un muchacho, que me tocó pedirle ayuda y sobornarlo.

Vicky Dávila: Cuánto le dio.

Aída Merlano: Eso es un valor que es irrelevante, yo le ofrecí un dinero y él me lo recibió, 

Vicky Dávila: Dígame cuánto.

Aída Merlano: Le prometí que le iba a entregar 20 millones de pesos, pero que me sacara de ahí, pero él me dice ¿y la plata? Entonces yo le dije, no, lo único que tengo son los 5 millones, porque el señor en la noche apareció, el señor apareció y me dijo, no te puedo quitar la seguridad, hay mucha seguridad y no te puedes ir de aquí, entonces él, yo le dije pero no tengo plata. No tú para qué necesitas plata si ellos te dan. No, yo no puedo estar sin plata, mira sabes qué, yo estoy muy desesperada. Yo estaba muy desesperada. Él saco 5 millones y me lo dejó.

Vicky Dávila: Otros cinco millones.

Aída Merlano: Los mismos 5 millones, es que yo el dinero me lo dio el señor y ahí fue donde

Vicky Dávila: ¿El Salvador?

Aída Merlano: El Salvador. Salvador me entregó 5 millones de pesos y me dejó con un tipo que no me gustaba, tenía una cara como, no me gustó, y estaba otro que era como más dócil, y ese fue el que me sacó de ahí y cuando me sacó me llevó a otro lugar y me dijo, bueno, cómo hacemos, entonces yo le dije, no tengo, me quitaron el teléfono, me quitaron todo, pero yo tenía una hojita donde tenía números telefónicos. Y yo le dije, dame una llamada, y yo hice una llamada a Barranquilla, y una persona de Barranquilla viajó y se encontró con esa persona en un centro comercial y le entregó el dinero. Luego que le entregó el dinero me mandó un teléfono junto con el dinero y estando con él, él apagó siempre su número telefónico, y a los 4 días después de estar con él que me escondí con él, las personas, el Salvador dio con él y tuvieron un enfrentamiento y le dijo que por qué me sacó de allá, que porque me sacó de allá, entonces, no, yo estaba aquí seguro, porque sabía, y cómo supiste, no porque yo me encontré con un muchacho amigo de él y le dijo que él estaba ahí. Entonces a las 12 de la noche me sacaron de una manera toda sospecha y cuando yo me despedí del muchacho, el muchacho me dijo en el oído, cuídate, porque ellos te van a matar. Solamente me dijo, apenas puedas, aléjate de ellos porque te van a matar, ellos no te van a ayudar.

Vicky Dávila: Y a dónde la llevaron. Ya con Salvador a dónde se fue.

Aída Merlano: Me llevaron una casa en Valledupar, donde era,

Vicky Dávila: ¿Por tierra?

Aída Merlano: Sí. Duramos 12 horas, Vicky, recorriendo, eran tres carros los que venían en caravana.

Vicky Dávila: ¿Y los retenes de la policía, el ejército?

Aída Merlano: Nunca nos paró un retén de la policía Vicky, nunca.

Vicky Dávila: ¿Se fueron por la vía normal, Bogotá?

Aída Merlano: Bogotá – Valledupar. Y llegamos a una casa y en esa casa había gente, habían señoras, o sea, yo dije, no, qué me van a querer matar, o sea, de pronto el muchacho es paranoico, pero sí me quisieran matar no me hubiesen traído hasta esta casa, pero lo que sí es cierto, es que nunca me dejaron salir del cuarto, siempre me tuvieron encerrada en ese cuarto y ahí dure aproximadamente 4 días. Después de esos cuatro días me llevaron a una finca.

Vicky Dávila: Qué pasó en la finca.

Aída Merlano: En la finca si pasaron cosas que ya comencé a entender- Pero lo que ellos no sabían es que yo siempre tuve un teléfono, pero un teléfono sin números telefónicos. Porque, el señor, cuando yo llego, que llegamos al cuarto el señor me dice, bueno, ven acá, necesito qué tienes, yo le dije, no tengo nada que ponerme, necesito una pijama, necesito, le pedí las cosas, que más necesitas, y me manda hacer una compra, y cuando yo entro al baño a cambiarme y vuelvo y abro mi bolsito no encuentro ni los números telefónicos que estaban en un papelito, ni el número telefónico de la persona que me ayudó, que me lo había anotado en un papel y yo dije, por qué me quitaste, dónde están los números, es mejor, entre menos tenga comunicaciones es mejor, es por tu seguridad. Lo que ellos no sabían es que yo siempre tuve un teléfono conmigo, pero sin números telefónicos. El detalle en sí de cómo contacte una persona en Valledupar, lo contacte por Instagram. Por un instagram.

Vicky Dávila: ¿Amigo suyo?

Aída Merlano: Sí, muy amigo mío, pero muy amigo mío de la infancia, incluso que también me apoyó políticamente en Valledupar. Y por Instagram, nunca me imaginé que aparecían los números telefónicos y él tenía su número telefónico en el perfil. Entonces cuando le intenté escribir por WhatsApp salió que era él. Y entonces me habla, sí soy yo. Entonces nos hablamos en clave y me entendió, le dije ayúdame. Este, me tienen secuestrada. Me dijo, cómo así, tú no estás es volada. Yo le dije, no, me tiene secuestrada.

Esa noche, Vicky, después que se fue Salvador, llegó con una gente, llegó con tres personas extrañas, y hablaban y todo el tiempo afuera y nunca me dejaba sola. La persona con la que él me dejó cuidando en la noche, fue la persona que abusó de mí. Ellos eran dos. Entonces, él me dejó con el mismo del que yo me le había escapado de Bogotá y me lo dejo nuevamente y fue la persona que abusó de mí estando en Valledupar. Al día siguiente, uno de los muchachos, yo le dije que necesitaba, que tenía hambre, y que necesitaba tomarme algo, porque sentía que me estaba desmayando, y él me decía, pero cómo voy a hacer, si el señor ya se fue a buscar algo de comer, y yo le dije, pero mira que él siempre se va y regresa son en tres horas, porque no me mandas a comprar una sopa o algo; pero, cómo por aquí; bueno, a otro rancho, deben tener gallinas o algo y saqué de la plata que tenía, que ya no tenía cinco millones, porque yo mandaba comprar cosas, le di un millón y le dije, mira, dale un millón de pesos para que compre cosas y él se fue a buscar sin pensar lo que yo estaba pensando. Yo salí corriendo y dejé lo que me habían comprado, todo lo que me habían comprado y me fui y corrí, corrí, corrí, corrí, hasta que vi una calle, iba saliendo un señor en una moto y le dije que me sacara a una principal, y me dijo que la principal estaba muy lejos, y yo saqué 200 mil pesos y se los ofrecí y él me sacó a una principal. Entonces, yo le mande la ubicación al amigo que te dije y le dije

Vicky Dávila: Y la recogió.

Aída Merlano: Y él me recogió a los 15 minutos. Yo le dije, ya te mandó la ubicación, lemandé la ubicación y a los 15 minutos él llegó. Me dijo, dónde estás, y yo le dije, estoy aquí metida en una cafetería. ¿Y tú? Estoy en un carro gris, yo me monté, lo abracé y le dije lo que me había pasado.

Vicky Dávila: Que la habían violado.

Aída Merlano: Claro, a él sí se lo dije, lo que no se lo había dicho es a mi familia ni a mí hija ni a nadie. Ellos se enteraron después.

Vicky Dávila: Aída, eso es un hecho horrible.

Aída Merlano: Yo sé, no me quiero victimizar, no. Yo soy una persona que he cometido errores como mucha gente ha cometido errores, pero algo sí está claro, no le robado a nadie, yo no me he robado un peso de un colombiano, no me he robado un peso de educación, de salud, de ningún ser humano en Colombia, de ninguno. Trabajé y trabajé. Y antes de ser política muy duro y las cosas que adquirí fue con mucho sacrificio, Vicky.

Pero no me quiero victimizar, pero sí sé que fui víctima de dos familias criminales, asesinas. No voy a hablar de Julio, porque me duele pensar que él se prestó para todo esto. Pero su hijo si sabía, su hijo si sabía que el plan era matarme, como también lo sabía Alejandro, como también lo sabía Arturo y todos lo sabían, Fuad Char, después de lo que a mí me pasó, puedo creer esto y mucho más y ahora temo más por mi familia, por eso yo pedí protección y toda mi familia saldrá del país cuanto antes.

Vicky Dávila: Cuándo va a pedir asilo político en el gobierno Maduro.

Aída Merlano: Primero, quiero iniciar un proceso jurídico, quiero irme a la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Quiero agotar todos los recursos en mi país, para luego, yo, pedir con fundamento aquí la protección y un asilo del presidente Maduro, que quiero darle las gracias, porque me ha tratado de una manera digna, porque desde que llegué a este lugar, aunque me capturaron, aunque no fue muy agradable ese despliegue de seguridad, es natural, que es algo bochornoso, algo traumatizante, pero que en el momento que yo pisé este Estado o Caracas, aquí me trataron con mucha dignidad, con mucho respeto, no tengo preferencias.

Vicky Dávila: La historia de los tiquetes a Barbados, ¿usted los compró?

Aída Merlano: Claro que no. No. O sea, yo tampoco sabía de la existencia de esos tiquetes.

Vicky Dávila: Quién los compró, por qué apareció en todo este proceso.

Aída Merlano: Yo pienso que lo compraron ellos, para decir que yo me fui.

Vicky Dávila: Ellos son quiénes.

Aída Merlano: Los que organizaron la fuga. Ellos los compraron para fingir que yo me había ido.

Vicky Dávila: ¿Para desviar la atención?

Aída Merlano: Para desviar la atención y cuando yo no apareciera decir que ya yo estaba haciendo una vida en otro lugar. Por eso nunca me entregaron el dinero que me ofrecieron, por eso ellos todo se lo iban, o sea, ellos se iban a ahorrar todo eso. Cuando yo me escapó de ellos, por eso sé que hasta la Fiscalía está metida en todo esto, porque cuando yo me escapó de ellos, yo me escapó el 15, el 16 aumenta mi recompensa el Presidente, y finalmente el 29 me hacen extinción de dominio para dejarme sin propiedades, para dejarme sin una forma de yo poder tener cómo solventar una situación económica.

Vicky Dávila: ¿Ese amigo que contactó usted en Valledupar, es la persona, el hombre con el que la capturaron?

Aída Merlano: No, no, él no.

Vicky Dávila: Cómo llega usted a Venezuela.

Aída Merlano: Bueno, cuando ya yo estoy en Valledupar con mi amigo que me rescata, cuando yo estoy ya con quién me rescata, yo ahí sí logré tener comunicaciones porque él tenía el teléfono, porque la persona trabajaba conmigo, Yeicob, trabajaba conmigo en el Congreso. Entonces él tenía el teléfono de Yeicob, yo dije, no puedo llamar a nadie mi familia porque están interceptados, y yo llamo a Yeicob, y le digo, Yeico, necesito que vayas a donde un familiar mío y pases y le pases al teléfono, nunca hablé, siempre fue testeado, y pasó al teléfono, hablé, dije que necesitaba un dinero, que mandarán a una familiar mía, que no voy a decir quién es, qué es alguien de mis entrañas, alguien que daría la vida por mí,
qué podría decirse que dio la vida por mí, entonces esa persona me hizo el favor de traer

Vicky Dávila: Cuánta plata pidió.

Aída Merlano: No, para poder desplazarme, creo que él viajó con 20 millones de pesos. No era más.

Vicky Dávila: ¿Llegó a Venezuela, cuándo?

Aída Merlano: Entonces, yo le dije, tráete, o sea, es más, voy a decirlo, porque finalmente nadie la incrimina a mi mamá, yo le dije, busca a mi mamá y mi mamá se viene, y nos encontramos en Maicao. Cuando ya nos encontramos en Maicao, el día siguiente, vaya sorpresa que la recompensa la aumentaron, y yo ese mismo día atravesé la frontera por trocha. Yo le quitó el teléfono a Yeicob. Mi mamá ya estaba sin teléfono, porque yo le dije a mi familiar, le dije, la quiero incomunicada y ninguno de ellos sabía a dónde los iba a llevar, y yo hablé con una persona que fue la que se encargó de atravesarme la trocha y la atravesé, atravesamos, nos quedamos en un apartamento un mes y después de ese mes buscamos en arriendo otro que fue donde finalmente fui capturada. Este, cuando llegué aquí a Venezuela, llegué en unas condiciones de maltrato, porque sí, fue evidente el maltrato, estuve en clínicas, que pueden corroborar.

Vicky Dávila: Aquí en Venezuela

Aída Merlano: Aquí en Venezuela. E incluso aquí, en los exámenes que me hicieron aquí también pudieron corroborar también las condiciones en las que yo me encontraba, que dan fe que todo el maltrato que cometieron conmigo físicamente en el tiempo que lo estoy diciendo coinciden con los exámenes que me hicieron.

Vicky Dávila: Habla usted de que quedó registrado todo el abuso y todo esta historia horrible.

Aída Merlano: Así es, así es. Entonces, esas personas, se vienen. Yeicob se regresa, sí, me quedo con mi mamá un tiempo, y sí, Yeicob es una persona que significa mucho, es una persona que me apoyó el tiempo que estuve presa. Que en esos momentos todos te dan la espalda y solamente quedan las personas fieles a tu lado, sí, y no es una situación fácil ni para él ni para mí ni para mi familia. Toda una persecución de un Estado contra mí, contra una persona que para ellos era un peligro para la sociedad, cuando yo realmente no represento ningún peligro. Yo creo que lo único que he hecho extraordinario en vida, fue haberme lanzado de la soga.

Vicky Dávila: Ya cuando llega el Faes a capturar, entiendo primero a la persona que estaba con ustedes, a este señor Yeicob, es cierto que usted les ofrece plata o eso es mentira.

Aída Merlano: Bueno, tú sabes que como todo, las instituciones, ellos de pronto llegaron con alguna intención, algunos funcionarios llegaron con alguna intención, pero no, apenas el presidente se enteró o me imagino que la, que los altos mandos militares se enteraron del procedimiento que estaban haciendo, ellos dieron órdenes inmediatas

Vicky Dávila: De traerla para Caracas.

Aída Merlano: Que cualquier cosa que ocurriera conmigo era motivo para desvincular de las fuerzas a cualquier persona que cometiera un agravio contra mí. Entonces, cuando me trasladan de inmediato hacia acá, a mí me preguntan que se me quedó en Maracaibo y ellos me colaboran con todas mis cosas personales y el grupo del Faes organiza todas las cosas que tenía yo allá y me las traen hasta Caracas.

Vicky Dávila: Quiero aprovechar estos minutos para preguntarle, nos quedan tantas cosas por hablar, el ex fiscal General de la Nación, Néstor Humberto Martínez hizo documento de las 10 mentiras de Aída Merlano. Y las 10 mentiras, entre otras, una de ellas decía, ella porque habla de que les dieron prebendas o mermelada a los congresistas, si quienes eligen al Fiscal, pues están en la Corte Suprema de Justicia, los congresistas no tienen nada que ver. ¿Usted por qué dijo eso?

Aída Merlano: Él dice que yo miento, no es así, Vicky, a él lo ternó el Presidente. Antes de que el Presidente lo ternara, Julio Gerlein, ya sabía que él iba a ser el Fiscal. Porque en una reunión en el yate de Julio Eduardo lo habían hablado Luis Carlos Sarmiento Angulo, el mismo Néstor Humberto Martínez y Julio Gerlein. Él renunció mucho antes, para él dejar el tema quieto de ser ministro, porque ya él sabía la postulación, él renunció porque ya él sabía que el Presidente le iba a postular. Y Qué hizo el Presidente antes de que se mostrará y se socializara la terna en el Congreso, a todos los partidos los llamó y los enmermeló como le dicen, a todos les entregó cupos indicativos y todos quedaron contentos con la postulación.

Vicky Dávila: Con qué motivo, para qué, si no eran ellos los que elegían.

Aída Merlano: No, porque es que las ternas, recuerda que el presidente coloca su terna, pero son con el beneplácito del congresista, si el congresista no está contento con esa terna, el congresista lo cuestiona. Entonces eso se dio. Tanto así, que cuando ya se socializa la terna, Julio me manda a que lo felicité, porque ya él sabía, a que lo felicité y a mí, de hecho al Partido le entregaron unos cupos indicativos para todos en general y cayó en cabeza de un congresista y ese congresista, ese contratista, le iba a dar una comisión mínima

Vicky Dávila: Quién  los entregó.

Aída Merlano: El mismo Presidente.

Vicky Dávila: Cuál presidente.

Aída Merlano: El mismo presidente Santos.

Vicky Dávila: A quién se los entregó.

Aída Merlano: Los cupos indicativos los destinaron por medio del Ministerio de Hacienda, se los destinaron para cada congresista.

Vicky Dávila: Sabe de cuánto.

Aída Merlano: No. Los cupos eran altos, pero finalmente a los congresistas, te voy a decir, porque a mí, a mí, me ofrecieron 50 millones en una reunión que hicieron en la Secretaría del Congreso. Citaron a todos los congresistas y mi Comisión la tenía un compañero de la Costa, y yo le dije, no, yo no necesito eso, no, no, no, a mí no me des, no me metas en eso, no me metas en eso y no me vuelvas a escribir para eso, siempre se lo dije. Entonces, que no diga que es mentira.

Vicky Dávila: La otra mentira que dice el doctor Néstor Humberto Martínez es que el escándalo de Odebrecht estalla en diciembre del 2016 y él había sido ternado a principio del año 2016, que no tiene nada que ver una cosa con la otra, que él no es el Fiscal de Odebrecht que pusieron allí para tapar Odebrecht.

Aída Merlano: Eso es mentira. Mira, él dice que lo de Odebrecht se descubrió en un tiempo. Eso es mentira, lo de Odebrecht se descubrió, recuerda que fue en Suiza y en Brasil cuando la gente de Odebrecht decide hacer un acuerdo, el acuerdo se hace se hace legal en diciembre del 2016, pero ese acuerdo ya venía caminando un año atrás y ya él sabía perfectamente de quienes estaban hablando las personas que hicieron el acuerdo en Suiza y en Brasil.

Vicky Dávila: O sea, ¿fue así de maquiavélica la elección de Néstor Humberto Martínez?

Aída Merlano: Pero es más, pero si él lo sabe y toda Colombia lo sabe, Vicky, mira, él es un hombre, delincuente, él. Él sí es un delincuente, yo lo invito a que se regrese a Colombia, a Néstor Humberto, yo lo invito para que él pueda enfrentar todas las acusaciones que le hacen.

Vicky Dávila: Está en este momento en Colombia.

Aída Merlano: ¿Está en este momento en Colombia? Bueno, que le dé la cara, que se someta a una rueda de prensa y se someta a los medios de comunicación a que le hagan todas las preguntas que muchos medios de comunicación quisieran hacerle y que él no es capaz de responder. La Fiscalía jamás lo va incriminar a él, si es que cada Fiscal que colocan son de la misma cuerda de delincuentes, que siempre han liderado la Fiscalía o los entes de control, la manejan los mismos caciques políticos. Mira, tú no te has dado cuenta, Vicky, El Tiempo se ha dedicado en sacar noticias contra mí, contra mí, contra mí, tratando de desprestigiarme, pero no se ha tomado el tiempo de investigar a ver qué de tantas mentiras que dije puede ser cierto algo de lo que mencioné. Porque Sencillamente está haciéndole el trabajo a Luis Carlos Sarmiento Angulo. Caracol, RCN son medios de comunicación entregados al gobierno, jamás van a hablar en contra del gobierno y se han dedicado siempre es a cuestionar y a tratar de mirar qué falencias puedo tener en lo que yo en un momento de nervios, de depresión, dije, cuando yo sé que yo tengo la prueba y todo te lo voy a entregar por medio magnético. Los medios de Barranquilla, imagínate, Jorge Cura, un vendido de la familia Char; Zona Cero saca noticias absurdas. Ahora, lo único que falta, y se los digo, que me culpen a mí de la atrocidad del Palacio de Justicia, aunque no fue mi tiempo. Eso es lo que falta, que digan que yo fui responsable de los asesinatos de la toma del Palacio de Justicia.

Vicky Dávila: Entonces, usted se mantiene en que Néstor Humberto Martínez, como lo dijo en ese video de 42 minutos, fue elegido con intención para tapar Odebrecht, y participó en todo el complot del que usted habla para capturarla.

Aída Merlano: Claro que sí, dice que a mí me cogieron en flagrancia, Vicky, aquí te voy a entregar la orden de allanamiento expedida por la Fiscal 17 de administración pública. Gerin. Ahí la tengo, ahí está, supuestamente, una investigación de campo que hizo un investigador, que hizo en tres horas y que motivaron a la Fiscal a hacer el allanamiento, que tampoco era competente hacerme, porque sólo se tenía que haber ordenado es la Corte Suprema de Justicia por yo ser aforada.

Vicky Dávila: Qué interés podía tener en usted Néstor Humberto Martínez.

Aída Merlano: Sencillo, porque yo sí le sé todos los secretos a Néstor Humberto, todos los secretos de Odebrecht, todos los secretos de Luis Carlos Sarmiento Angulo, y para cerrar, porque yo sé que Navelena, que todavía no han salpicado a la empresa Valorcom, se entregó con coima.

Vicky Dávila: Con coimas de cuánto.

Aída Merlano: Se entregaron, Julio entregó 15 mil millones de pesos.

Vicky Dávila: A quién.

Aída Merlano: Se los entregó para la campaña de Santos. Y los entregó en sociedad con Odebrecht.

Vicky Dávila: Para cuál campaña de Santos.

Aída Merlano: para la reelección.

Vicky Dávila: Cómo, Explícame eso. En qué forma, como fue eso.

Aída Merlano: Mira, eso lo hicieron, esa entrega se la hicieron a él en el yate, ese ofrecimiento se lo hicieron en el yate de Julio Eduardo, vuelvo y te repito.

Vicky Dávila: Julio Eduardo es el hijo de Julio Gerlein.

Aída Merlano: Sí. A él. Y él, le hablaron de eso, y quién lo hizo, el puente lo hizo Luis Carlos Sarmiento Angulo con Néstor Humberto Martínez, y estaban el representante de Odebrecht y Julio.

Vicky Dávila: Cuál representante de Odebrecht.

Aída Merlano: No recuerdo el nombre, yo lo tengo anotado, cuando yo te mande toda esa información, tú puedes hacer un cronograma y puedes hacer un organigrama.

Vicky Dávila: Dígame una cosa, esos 15 mil millones de pesos supuestamente entre Valorcom y Odebrecht que le habría entregado o hecho llegar Julio Gerlein y Odebrecht a Juan Manuel Santos para la reelección se entregó en efectivo, en cuentas, cómo.

Aída Merlano: En efectivo. Se entregó el dinero en efectivo.

Vicky Dávila: A quién.

Aída Merlano: Se lo entregaron directamente a Germán Vargas Lleras.

Vicky Dávila: Dónde.

Aída Merlano: Se lo entregó, o sea, se lo entregó la mitad la entregó Odebrecht y la mitad la entregó Julio Gerlein. Y la entregó en la ciudad de Barranquilla. Y se la entregó a Fuad Char.

Vicky Dávila: ¿Usted sabe el día?

Aída Merlano: Y yo sé el día, porque yo estaba en la oficina el día que se llegó Fuad Char a recoger el dinero.

Vicky Dávila: Qué día fue.

Aída Merlano: Yo te lo mando por escrito, la fecha.

Vicky Dávila: Búsquelo, búsquelo, por favor, que si me parece muy importante que pueda buscarlo y darme esa fecha exacta.

Aída Merlano: Ya te voy a decir.

Vicky Dávila: Usted me está diciendo que supuestamente Germán Vargas viajó Barranquilla y de manos de Julio Gerlein y de Fuad Char recibió 15 mil millones de pesos para la reelección de Juan Manuel Santos.

Aída Merlano: Mira, cómo te cuento, hay un llamado del hombre del maletín, que pronto sabrán el nombre, me imagino que va a ser

Vicky Dávila: Démelo,

Aída Merlano: No. Va a hacer un escándalo en Barranquilla, yo lo voy a dar cuando te lo mande por medio magnético. Todas las respuestas.

Vicky Dávila: Dígamelo de una vez, quién es el hombre del maletín.

Aída Merlano: El hombre del maletín te lo voy a dar por medio

Vicky Dávila: Démelo, démelo de una vez, aprovechemos porque no sé si nos volvemos a ver. 

Aída Merlano: Todos los políticos en Barranquilla saben quién es el hombre del maletín. Lo que sí es cierto, es que los dineros los daban los contratistas y se los entregaban directamente a Fuad Char, y Fuad Char encargaba al del maletín para que se los entregara a los políticos tradicionales de Barranquilla.

Vicky Dávila. Deme el nombre del hombre del maletín, démelo de hombre de maletín.

Aída Merlano: Me lo voy a reservar, ahora me lo voy a reservar el famoso hombre del maletín. Entonces, yo me imagino que mañana va a salir a esconderse.

Vicky Dávila: ¿O sea que ese hombre del maletín fue el que le entregó a Germán Vargas supuestamente?

Aída Merlano: Él fue el que se encargó de entregarles a los caciques tradicionales los dineros y tengo unos chat en donde se cruzaron información y decía, Fuad Char diciendo háblate con el del maletín.

Vicky Dávila: Usted me va a dar esos Chats.

Aída Merlano: Claro que sí.

Vicky Dávila: necesito llevármelos hoy para Colombia.

Aída Merlano: Háblate con el del maletín, Entonces el del maletín pronto sabrás quién es el del maletín.

Vicky Dávila: Y esos son entre quienes.

Aída Merlano: Esos chat son entre una persona que vuela en el departamento, que es, que le dicen, que lo apodan por un animal y le dicen que es volador, pero yo te lo voy a decir.

Vicky Dávila: Deme por lo menos el apodo.

Aída Merlano: No. Es un Volador, no sé si es un gato o un perro, pero es volador. Entonces yo te lo voy a dar en su momento. 

Pero sí se entregaron los dineros y luego se le entregaron a Valorcom el contrato de Navelena, junto con el de Odebrecht y se lo entregó Luis Carlos Sarmiento Angulo, o sea, apoyado por Luis Carlos, pero lo entregó

Vicky Dávila: Claro, porque la verdad es que Luis Carlos Sarmiento no puede entregar contrato.

Aída Merlano: No. Fue porque así lo quiso Luis Carlos Sarmiento y se lo pidió a Néstor Humberto Martínez. Y por eso Néstor Humberto Martínez hizo el puente como Odebrecht y con Julio.

Vicky Dávila: ese dinero fue entregado para la segunda vuelta o para la primera.

Aída Merlano: Para la segunda.

Vicky Dávila: Usted se mantiene en que supuestamente Juan Manuel Santos fue financiado por Odebrecht.

Aída Merlano: Sí, claro, totalmente. La campaña de él fue totalmente financiada por Odebrecht.

Vicky Dávila: Cualquier persona que nos esté viendo puede decir, esta señora no sabe nada, no tenía relevancia política en el gobierno nacional, no se conocía, de pronto, con Santos, está mintiendo, es una pajuda.

Aída Merlano: Es posible. Yo no tenía relevancia nacional, no tenía conocimiento, no tenía relación con Santos, Pero tenía todo el conocimiento, porque tenía una estrecha relación con uno de los grandes financiadores de las campañas presidenciales de los últimos años y se llama Julio Gerlein. Y con eso basta y sobra para demostrar que lo que yo estoy diciendo es cierto. Yo no estoy hablando si otros políticos, si otros contratistas de Colombia le invirtieron, no le invirtieron, yo estoy hablando del tema puntual de Odebrecht, de Valorcom, de la familia Char que puedo dar constancia, no de lo demás.

Vicky Dávila: Usted habla de que Germán Vargas recibió 15 mil millones de pesos para la reelección de Santos, o sea, ¿en efectivo?

Aída Merlano: Claro. Él descaradamente pedía cuando iba en las reuniones, cuando iba, de hecho, cuando él iba a Barranquilla usaba era los carros privados de Julio. Nosotros salíamos a almorzar todos los días y cuando Vargas llegaba tenía que irse en mi camioneta, porque los carros los tenía Vargas al uso de él, llegaba a su casa, tenían una estrecha relación, pero una vez lo ridiculizó en la calle pidiéndole el dinero y Julio también le respondió de una manera, estaba Roberto Prieto, y entonces se frenó, porque Julio le dijo y qué más quieres, yo estoy cumpliendo, hace poco, le di a Fuad Char 1.500 millones, y así cada rato él le exigía y le exigía y le exigía. Como también hay una cosa que de pronto debe recordar Vargas, que en la reunión que tuvieron el 29 de septiembre le echó en cara a Valorcom o a Julio que le habían entregado sus amigos Char el contrato de la canalización del Arroyo de la 74, de la 76, que le iban a dar la Avenida del Río, que le habían entregado el aeropuerto, que entre otras cosas, si supieras, Vicky, lo que se hizo para entregar la licitación del aeropuerto, una vez entregaron los sobres, en la madrugada viajo un empleado de Valorcom a cambiar el sobre que ya habían introducido en la ANI. Y todo eso con el beneplácito del ex director de la ANI.

Vicky Dávila: Cuál ex director.

Aída Merlano: Luis Fernando Andrade. Y eso fue con la autorización de Vargas Lleras.

Vicky Dávila: ¿Pero cambiaron un sobre? Cómo así. Qué empleado fue el que fue Valorcom.

Aída Merlano: Un empleado de mucha confianza de

Vicky Dávila: ¿Puede decirme el nombre?

Aída Merlano: El que le maneja, el que entrega y el que organiza todas las licitaciones de Valorcom, viajó en un vuelo y yo te puedo dar la fecha, fue creo que un 30 de noviembre, esa no la tengo anotada aquí, porque no lo había tenido dentro de mi (…)

Vicky Dávila: Cómo se llama ese empleado.

Aída Merlano: Es un empleado de confianza, eso no importa, lo que sí te digo es que puedo

Vicky Dávila: EL apellido, ¿me lo da?

Aída Merlano: Bueno, el día que te pruebe el viaje y corroboren que esa fecha si viajó y que sí llegó a ese lugar.

Vicky Dávila: Cambió el sobre.

Aída Merlano: Cambió el sobre. El sobre que inicialmente habían entregado Valorcom lo cambiaron por otro.

Vicky Dávila: Para poder darle la licitación a Valorcom.

Aída Merlano: Sí. Qué hicieron. Solamente ellos lo saben, y lo permitieron, le devolvieron el sobre que ya habían introducido y recibieron el sobre nuevo.

Vicky Dávila: ¿Del aeropuerto?

Aída Merlano: Sí, sobre la licitación del aeropuerto.

Vicky Dávila: ¿El aeropuerto de Barranquilla?

Aída Merlano:  Así es.

Vicky Dávila: Quiero que hablemos de Germán Vargas Lleras, porque usted internamente me dijo algo que me parece que es importante que lo hablemos acá. Y es como es, qué es lo que usted supuestamente sabe sobre la decisión de Germán Vargas Lleras de presentarse en su última candidatura por firmas y no por el partido Cambio Radical, qué es lo que usted supuestamente sabe.

Aída Merlano: Mira, cuando él, cuando él se decide lanzar por firmas, él lo hace, porque no era conveniente lanzarse por Cambio Radical, porque en ese momento estaba el escándalo de Oneida Pinto, no sé si lo conoces, el caso de Kiko Gómez, y el ambiente del Partido, la reputación del Partido no estaba pasando por un buen momento. Ellos por estrategia política decidieron que él se lanzara por firmas. Porque sentían que si se lanzan por el partido eso podía generar un descontento y como que alejaron un sector de la votación. Y decidieron, y se inventaron el cuento de que los jóvenes, una comunidad le pidió que se inscribiera por firmas. Mentira, eso fue un invento de él.  Cuando comenzaron a recoger firmas, la recolección de firmas fue compra de firmas y de votos.

Vicky Dávila: En dónde.

Aída Merlano: Conjuntamente compraban la firma, conjuntamente pedían la firma y pedían los datos y compraban el voto. Yo hablo.

Vicky Dávila: Cuánto pagaban.

Aída Merlano: Yo hablo por la casa política donde yo trabajé y lo hablo por Valorcom, lo hablo por la empresa, por la casa Gerlein, que también hizo la misma práctica y que hacían reuniones conjuntas junto con los caciques del Atlántico y hacían competencia, cuántas firmas llevas tú, cuántas firmas llevas tú, cuántas firmas llevas tú. Y el pacto que se hizo era que Valorcom debía colocar cien mil firmas por los contratos que ya se la habían entregado y por lo que estaba esperando que le entregarán.

Vicky Dávila: Cuánto se pagaba por la firma y cuánto por el voto.

Aída Merlano: Por la firma, la persona inmediatamente firmaba, se le entregaba diez mil pesos, y el día de las elecciones se le daban otros diez mil. Pero finalmente él decidió no irse por firma, y se decidieron escribir por Cambio Radical. Entonces hubo un cambio de planes al final. Toda la clase política, toda la maquinaria política del país, lo apoyó, lo financió, pagó para que votaran por él, pero ni pagando todos los votos de toda Colombia la gente que hizo votar por esa sabandija, como le digo yo.

Vicky Dávila: Por qué odia tanto a Germán Vargas.

Aída Merlano: Porque me parece un tipo nefasto para el país.

Vicky Dávila: Cuánta plata, según usted, se invirtió por parte de Valorcom en esa compra de votos que al final pues no funcionó para las firmas.

Aída Merlano: Ahí sí te podría mentir si te doy un valor, porque cuando yo descubrí eso, yo no sabía que eso se estaba haciendo y cuando lo descubrí, lo descubrí porque pasé por mí sede política y vi mucha gente.

Vicky Dávila: Usted también dijo que Germán Vargas manejaba la Fiscalía de Néstor Humberto Martínez y muchas veces, pues, Germán Vargas ha respondido a eso y lo que dice es que eso no es verdad.

Aída Merlano: ¿A mí me lo va a decir? ¿A mí me lo va a decir? Sí, cuántas veces estuve al lado de Alex Char y le abrieron investigaciones y funcionarios de la Fiscalía iban a solicitar medidas de aseguramiento ante un juez y apenas el fiscal General tenía conocimiento, Vargas lleras le daba instrucciones precisas de que engavetaran la investigación y en su efecto, en este momento cursan más de 80 investigaciones contra Alex Char. Y yo quisiera saber a dónde se han ido esas investigaciones, de qué está hablando Germán, si Germán es quién le hacen los favores jurídicos o los favores ante la Fiscalía a todos sus amigos bandidos para que les engaveten todas las investigaciones que se cursan en la Fiscalía, y es por orden de él.

Vicky Dávila: Cuáles son sus amigos bandidos.

Aída Merlano: Los que yo mencioné y todos los que tienen procesos en la Fiscalía y que son amigos de él. Y yo no me explico todavía él que hace lagarteando en un gobierno cuando ya Colombia le demostró que no lo quieren ni regalado. O es que, Vicky, tú no eres consciente del resultado tan nefasto que tuvo cuando se lanzó a la Presidencia, está más que claro que Colombia no lo quiere, pero ahí sigue lagarteándole al Estado.

Vicky Dávila: ¿Alex Char quiere ser Presidente de la República?

Aída Merlano: Claro, él quiere ser el dueño de toda Colombia y no le importa por qué medios, porque utiliza lo que sea, hace lo que sea, yo podría decir que es capaz de vender hasta su alma al diablo para lograr sus objetivos, al punto que utiliza cualquier estrategia, de enamorar.

Vicky Dávila: Por qué dice eso.

Aída Merlano: Sí, lo digo por mi caso.

Vicky Dávila: ¿Él la estuvo enamorado? A mí me da pena está, esto, porque pues usted es la que lo está mencionado, pero cuénteme de qué se trata.

Aída Merlano: Sí, claro, me enamoro, me cortejo, me llenó de detalles costosos, lujosos.

Vicky Dávila: Qué le dio.

Aída Merlano: Bueno, yo te podría decir muchas prendas, Bvlgari, relojes, Hublot, puedo decirte hasta dónde los compró, los compró en una joyería que está en Centro Andino en la ciudad de Bogotá, donde venden la marca Chopard, donde venden la marca Bvlgari y el Hublot lo compró en Glauser y lo compraba Héctor Amaris. Y todo con la intención de enamorarme con una sola finalidad, que yo le quitará el apoyo político a Alfredo Varela, un muchacho fresco que tenía todas las posibilidades de elegirse, pero él quería que yo le retirara el apoyo y el iba contra lo que sea, hasta enamorarme para lograr su objetivo, pero finalmente no lo logró.

Vicky Dávila: ¿Pero tuvo usted una relación con él, amorosa?

Aída Merlano: Me cortejó, mucho tiempo. Yo le recibí sus detalles, le recibí su promesas de amor, pero no quiere decir que le haya creído, porque finalmente siempre, en el fondo, sabía que estaba fingiendo. Y el tiempo me dio la razón.

Vicky Dávila: ¿Y Julio Gerlein, entonces?

Aída Merlano: Después de eso vinieron muchos rumores de una relación mía con Alejandro y eso llegó a los oídos de Julio, cosa que generó una enemistad entre ellos dos y por eso es que Julio hace los acuerdos es con Arturo. Pero todo obviamente avalado por Alex Char, quien es el que dirige el tema económico.

Vicky Dávila: Qué les dice a Alex Char y a Arturo Char.

Aída Merlano: Arturo, le digo, te felicito porque has logrado tu objetivo, hasta hoy, por el cargo que vas a obtener en el Congreso, presidente del Senado, qué más puedes pedir. Y a ti Alejandro, que eres un gran impostor de cariño, pero a mí no lograste engañarme nunca, te quieres creer el dueño de la región, te quieres apoderar hasta de las conciencias de las personas y ahora quieres apoderarte del país, con qué intención, vas a seguir engañándolos y crees que el país va a ser hincha del Junior, porque así engañaste a Barranquilla, pero al resto del país, no. Al país lo tienes que lo tienes que engañar con razones de peso, con argumentos más poderosos que lo que tienes hoy, y no es gritar un gol del Junior precisamente.

Vicky Dávila: Y toda esa popularidad de él como el mejor alcalde de Colombia, prácticamente, todo lo que ha hecho en Barranquilla, digamos, yo le confieso que uno mira la gestión de Alex Char y piensa que ha sido un gran alcalde. Qué dice usted ante eso.

Aída Merlano: El cuarto poder, Vicky, uno, los medios de comunicación. En la Costa, todos los medios de comunicación jamás te van a sacar una mala noticia de él, de hecho las investigaciones que tienen jamás salen en los medios de comunicación, las cosas negativas nunca salen los medios de comunicación, tiene a la ciudad comprometida, las vigencias futuras al tope, ha comprometido todas las vigencias futuras, y claro, él ha recibido apoyo nacional. El Presidente, todos los presidentes durante todas sus gobernaciones ha tenido el apoyo de los presidentes dándoles grandes recursos para grandes obras, pero esas obras, bonitas, lujosas, infraestructuras, no te creas que son de un todo gratis, el 30% son para sus amigos y el 70% son para la inversión y el 30% para el constructor. Entonces te puedo decir que de pronto el 40% de lo que verdaderamente invirtió el país en el departamento o en la ciudad, del 100 se fue el 40, el resto en los bolsillos de los amigos y de los contratistas.

Vicky Dávila: ¿Él se ha quedado con plata?

Aída Merlano: Por supuesto, pregúntenle al Oso Yogui porque está desaparecido.

Vicky Dávila: Quién es el Oso Yogui.

Aída Merlano: Su mano derecha y el que le guarda la plata, el que cobra su coimas y el que hace empresas ficticias para recaudar, para estafar, para sacar contrataciones falsas, como lo hicieron con la Triple A, y así hacen quitándoles las comisiones a todos los contratistas, como en efecto lo hizo Valorcom. Porque Valorcom bastante comisión le entregó a él y a los concejales para que apoyaran las comisiones (vigencias) futuras.

Vicky Dávila: ¿Julio Gerlein le dio comisiones Alex Char?

Aída Merlano: Por supuesto.

Vicky Dávila: De cuánto, por qué.

Aída Merlano: Pero por qué no entrevistan a Julio o a Julio Eduardo, porque Julio no entrega eso, porque Julio Eduardo cree que el dinero el papá puede tener en las manos me puede llegar a mí. Entonces esa pregunta, Vicky, deberías de tú, preguntársela a Alex Char.

Y cuando yo te mandé otras cositas, pregúntale sobre las cosas que te voy a mandar, sí es verdad o es mentira, todo lo que yo estoy asegurando.

Vicky Dávila: Julio Gerlein debería estar preso.

Aída Merlano: Por supuesto, no él, su hijo, el nieto que está ahora al frente de la empresa, muchos empleados, entre otras cosas, empleados que firman falsos egresos de contrataciones que nunca se dan para él desviar los dineros que saca para las comisiones en falsas contrataciones, y que yo tengo una lista larga, que te voy a mandar, para que investiguen si esas personas a las que él les gira, egresos por contratos de terraplenes, de transporte, de arena y de una cantidad de excusas que se inventa, son reales o no. Porque esas personas en su vida no saben qué es ni cargar una piedra china del piso.

Vicky Dávila: Sus hijos, ¿son hijos de Julio Gerlein?

Aída Merlano: Mis hijos, son hijos míos, Vicky. Mis hijos son mis hijos.

Vicky Dávila: Sabe por qué se lo pregunto, porque Aída Victoria siempre habla de Julio Gerlein con una historia como si fuera su papá.

Aída Merlano: Lo que pasa es que, imagínate, ya estuve con Julio siendo una niña, y tuvimos una relación cuando yo fui una niña.

Vicky Dávila: Cuántos años tenía.

Aída Merlano: Desde los 16 años. Y entonces después de eso, nosotros, tuvimos una ruptura y vino el sometimiento, toda mi familia trabajaba para él, mi hermano, mi papá. Entonces, cada vez que yo me perdía tres días, entonces botaba a mi familia, entonces, yo tenía que aparecer a decirle, por favor, devuélvele el puesto a mi hermano, devuélvele puesto a mi hermana, no hagas esto. Mi hermana hoy está atravesando por una situación muy difícil, Vicky, tiene 3 años, 4 años de estar en una depresión, todo bajo la presión de él, la hizo firmar documentos de confidencialidad para que ella no revelara secretos de la compañía. Y siempre amenazándola presionándola. Y cada vez que yo no hacía las cosas que él quería siempre se metía con la gordita, con mi hermanita, siempre metiéndose con mi papá, que es un señor ya alcanzado de edad. Mi papá, su temor de perder el puesto, mijita, no te metas con él, no declares contra él, mijita, mira que yo no tengo sino mi puesto. Entonces esas cosas, Vicky, como que me duelen que ellos vivan, o sea, eso que hizo él conmigo de presionarme, de someterme todo el tiempo, pienso que en algún día, o sea, si no es en este mundo, en esta tierra, en la otra vida debe pagarlo. Yo preferí renunciar a esos beneficios, estudié, me metí a la política pensando que de pronto esa podría ser mi salvación, de tener mi propio trabajo, de hacer las cosas bien, pero mira cómo terminé.

Entonces, pero igual, no me arrepiento. Por eso te digo una vez más, a ti, que Dios te perdone. Y no me arrepiento de nada de lo que he dicho y de lo que voy a entregar. Porque tú te mereces esto y más, porque fuiste perverso conmigo, porque sabes que desde que fui una niña me manejaste a tu antojo. Y te aprovechaste, no sólo de mi necesidad, sino de la necesidad de toda mi familia. Y solamente puedo pedir que Dios te perdone.

Vicky Dávila: Cómo fue el encuentro con su hija aquí en Caracas.

Aída Merlano: Ella me visitó. Vicky, se especula muchas cosas de mi lugar de reclusión aquí, pero no me interesa decirles a mis enemigos si estoy como una reina o si estoy como una pordiosera o si estoy en condiciones normales, que se imaginen lo que quieran. Lo que sí le puedo asegurar es que estoy tranquila, que tengo paz en mi alma.

Vicky Dávila: le reclamó a su hija por la salida en Soho.

Aída Merlano: Sí claro, sí claro. No solamente le reclamé si lo que le manifesté que eso me partió el alma

Vicky Dávila: Por qué.

Aída Merlano: Porque no fue como yo la crié. Ella fue criada con monjas y yo nunca le permití un novio. Entonces yo quería que ella se casará virgen. Entonces, me llevo sorpresas en esa revista. Pero, yo la entiendo, estamos en pleno Siglo XXI y ella tiene 20 años y no puedo pedir más. O sea debo entenderla, eso es lo que me dice. No quiero pensar que sea un castigo por tantas prohibiciones que te hice, pero sí, igual yo la amo como ella quiera ser y si eso la hace feliz, si lo que ella desea ser en su vida, todo eso lo que ella la haga feliz, voy a ser feliz.

Vicky Dávila: Qué le dice a su hijo.

Aída Merlano: que lo amo con mi alma. Qué es mi gran debilidad. Tú lo sabes, tú eres mi talón de Aquiles. Que todas las noches le pido a Dios para que te aleje de las malas amistades, de los vicios, de las tentaciones y de toda persona que quiera hacerte daño. Que te amo con mi alma. Como también te amo a ti, hija de mi alma, a los dos. Y quisiera que todo fuera diferente, quisiera haberles dado algo distinto a lo que les tocó vivir. Pero desafortunadamente fue lo que me tocó, nos tocó.

Vicky Dávila: ¿Van a Venirse a vivir acá? Le repito, ¿van a pedir el asilo para la familia?

Aída Merlano: Vicky, Ojalá eso pudiera ser. Ojalá en la Corte Interamericana de Derechos Humanos tomaran mí proceso e hicieran justicia para que, por lo menos, me dé la oportunidad de enfrentar la Justicia colombiana y salir rápido de esta situación.

Vicky Dávila: La Justicia colombiana no la quiere escuchar, y, entre otras cosas, lo que han dicho es que, pues, todo lo que usted dijo en ese video, además todo lo que ha dicho aquí, que muchas cosas son muy grave, pues, a lo mejor se quedan en esta entrevista.

Aída Merlano: Es posible, Vicky, es posible. Pero no importa, ahorita, mira, mañana saldrán los medios de comunicación amigos de la gente que yo estoy denunciando a hablar cosas terribles de mí, a seguir diciendo.

Vicky Dávila: Le voy a advertir, van a decir que ustedes mentirosa y está loca.

Aída Merlano: Sí, es posible, es posible, y, sí, quizás.

Vicky Dávila: Que es el colmo que yo haya venido a entrevistarla.

Aída Merlano: Es posible. ¿Mentirosa? Todo lo que he dicho cierto, tengo mi conciencia tranquila, no he mentido y, lo que sí, fui capaz de aceptar mis errores y los sigo aceptando, y le pido perdón a esa clase de gente leal, que no es toda, no a toda Colombia, sino a esa Colombia honesta que creen en un cambio, que creen que las personas pueden hacer un cambio, que me disculpen, que me perdonen por los errores que cometí. Y a los que creen que estoy loca. Es posible que lo esté, debo estar bien loca para atreverme a hacer lo que estoy haciendo. Pero prefiero estar loca y hacer lo que estoy haciendo que seguir guardando silencio.

Vicky Dávila: Usted, yo no me puedo ir de aquí sin preguntarle por algo que usted dijo sobre el ex presidente Álvaro Uribe, él reacciono en sus trinos y dijo que usted estaba siendo manipulada por el gobierno Maduro. Usted habló de que conocía supuestas entregas de dinero en las campañas de Álvaro Uribe. Qué es lo que usted sabe del ex presidente Álvaro Uribe supuestamente.

Aída Merlano: En cuanto a eso, yo le quiero responder al doctor Uribe y a toda Colombia, a mí el presidente Maduro no me ha manipulado, porque no lo conozco, no he tenido la oportunidad de hablar con él ni tampoco con nadie de su gabinete ni de su gobierno. Las cosas que dije ante el Tribunal lo dije en un momento de desesperación, porque quería a toda costa que me protegieran, porque tenía temor de volver a Colombia, quería que la juez tuviera en cuenta que el caso mío, más que un caso en donde fui condenada, es un caso de persecución política. Porque definitivamente, Vicky, lo que tienen contra mí es una persecución política y criminal, porque así lo voy a llamar, una persecución criminal y política.

Y lo que dije, lo dije porque tengo conocimiento, pero yo no voy a hablar nada de Uribe, porque yo debo admitir que yo en algún momento la admiré muchísimo y le tuve mucho aprecio y yo prefiero ya pasar esa página.

Vicky Dávila: ¿Usted se sabe cosas malas de Uribe?

Aída Merlano: Como te lo dije. Vicky, lo que dije ya lo dije y ya no importa. Yo me centro en lo que tengo las pruebas y en lo que quiero declarar, tengo muchas cosas que decir de muchos políticos, sobre todo en la región Caribe, pero yo no me voy a echar de enemigos a todos ellos. No. Cada quién sabrá sus pecados, cada quién sabrá qué cuenta le va a rendir a Dios algún día o a la justicia, si alguna vez tienen la desgracia de caer en manos de la justicia. Pero no, no voy a hablar de más nadie, yo me voy enfrascar

Aída Merlano: ¿No va a detallar lo que anunció sobre Uribe?

Aída Merlano: No sé, Vicky, no lo sé, no lo sé.

Vicky Dávila: ¿Lo hace por miedo o lo hace porque usted ha sido uribista?

Aída Merlano: También prefiero reservarme la respuesta.

Vicky Dávila: Ya vamos terminando la entrevista. Esto seguramente causará mucha ampolla en Colombia. Qué les dice a las personas que están terminando de verse esta entrevista y que están incrédulas.

Aída Merlano: Están en todo su derecho de creer, de no creer. Como dicen, cada cabeza es un mundo. Yo pienso que todos los seres humanos tenemos el derecho de conocer la verdad, de investigarla, de conocerla. Y los que no creen, que no crean. Y si les interesa, pues, que investiguen y miren hasta dónde mi testimonio es cierto. Igual, yo voy a entregar unas pruebas. A mí no me interesa que me crean, Vicky, a mí no me interesa que me crean, a mí lo que me interesa es que se haga justicia, a mí lo que me interesa es que los delincuentes que dirigen al país no lo sigan haciendo. Porque siento que ellos son un parásito para el país, siento que ellos son los que siguen carcomiendo al país y son los que van a hundir en una pobreza absoluta al país y son los que tienen en unas condiciones en detrimento al pueblo vulnerable, a los más necesitados.

Vicky Dávila: Qué le dice el Fiscal General sobre todo esto que usted ha contado hoy, y que dice, tiene pruebas.

Aída Merlano: No se preocupe, Néstor, que yo por este medio le voy a mandar la contestación de las 10 mentiras que supuestamente dije, para que usted con las pruebas, nuevamente las refute y diga dónde está cada mentira. Porque las cosas no son diciéndolas, sino probándolas.

Vicky Dávila: Qué le dice al Fiscal actual, al fiscal Francisco Barbosa.

Aída Merlano: Ah, al íntimo amigo del presidente Duque. ¿A ese se refiere?

Vicky Dávila: Al actual, se acaba de posicionar el actual Fiscal.

Aída Merlano: Claro, es íntimo amigo del presidente Duque. Que bueno. Que espero que esta vez sirva para algo y no sirva para coger y seguir la persecución perversa que tienen contra mi familia, contra mi hija y que, ojalá, puedan justificar y demostrar la extinción de bienes que les hicieron a mis hijos, de unos bienes adquiridos antes de ser política, totalmente legales, y que de una manera arbitraria fueron quitados sin ninguna explicación, sin ningún fundamento, con el solo hecho o con el solo propósito de asfixiarme económicamente para que yo no tuviera los medios para defenderme. Pero yo le voy a decir a usted, señor Fiscal, que yo espero que usted sí sea una persona honesta, transparente, que le demuestra a Colombia que su permanencia en la Fiscalía General de la Nación sea impecable. Que investigue y que no implanten pruebas falsas, que no hagan falsas acusaciones, que se rijan a la ley.Y que se haga siempre justicia. Y que no sean un órgano de persecución o de coalición a las mafias políticas tradicionales que gobiernan al país.

Vicky Dávila: ¿Tiene miedo por usted, por su familia, por sus hijos? 

Aída Merlano: Sí.

Vicky Dávila: Por qué.

Aída Merlano: Tengo miedo, por, tengo miedo por, tengo miedo por dos razones, por la seguridad mi familia, le temo a que le hagan daño mi familia. Y tengo miedo de hasta donde pueda causarle daño, en todo sentido, emocional, psicológico, a mis hijos esta situación. Me duele, no solamente el miedo, me duele, me duele que las cosas no puedan ser diferentes. Me duele que, bueno, como te darás cuenta, mi hija no quiera que hable del tema. Y yo se lo prometí, pero no se ha conectado más en las redes sociales. No está pasando por un buen momento.

Vicky Dávila: ¿Está mal?

Aída Merlano: sí. Pero no le gusta que lo diga.

Vicky Dávila: Ella se ve siempre muy fuerte.

Aída Merlano: No le gusta, no le gusta que la vean débil, no le gusta inspirar ni lástima ni nada parecido. Ella es fuerte, pero esto es muy duro. Tener al Estado y a toda una clase política detrás no es fácil, Vicky. Tener las instituciones, que se supone que son las garantes de los derechos, en contra en una persecución contra una familia, no es fácil. Y más que no somos una familia poderosa, ni tampoco pudiente, y cómo lo sabrás sin ninguna propiedad para defendernos. Afortunadamente, hemos tenido el apoyo de personas que voluntariamente nos han brindado un apoyo.

Vicky Dávila: Usted quiso suicidarse, Aída. Cómo llegó a ese momento cuando estaba en prisión en Colombia.

Aída Merlano: Tres veces intenté hacerlo, pero no, no logré, no, no cumplí mi objetivo. Y le doy gracias a Dios por eso y le pido perdón también. Porque sé que no era el camino, pero estaba desesperada de tanto maltrato, de tanta humillación, de tanta injusticia, sentía que ni mis hijos ni yo nos merecíamos tanto dolor. Quería acabar cuanto antes con esto.

Vicky Dávila: Usted en su declaración de 42 minutos culpó a unas personas de que si a usted le pasa algo o si a su familia le pasa algo. Quiénes son esas personas y tiene pruebas para mencionarlas en algo tan grave.

Aída Merlano: Sí. Sí lo sé, porque una vez yo recibí una amenaza que me mandó Fuad Char con Héctor Amaris, amigo de Alejandro Char, en donde  me dijeron que apartara a Alejandro de mi vida, porque Alejandro estaba en una conducta, para ellos, fuera de lo normal, como enamorado de mí y estaba haciendo cosas que no eran adecuadas para los intereses de la familia Char. Y que eso me ponía en riesgo. Y que Fuad Char dijo que si eso continuaba él me iba a mandar a matar. 

Entonces, también me dijo que Katia Nule la esposa de Alex Char, en una pelea que tuvo con Alex, le gritó que me iba a mandar a matar. Y todo eso me lo contó Héctor Amaris a mí personalmente. Después de estas denuncias, no me es extraño que ninguno de los que mencioné, ninguno de los que mencioné de la familia Char, puedan hacer daño. Por eso yo, públicamente, los hago responsables de cualquier cosa que les ocurra a mi familia. Y también hago responsable, no, a Julio Gerlein, papá, sino a Julio Gerlein, hijo, y a Margarita Eugenia, hija, quienes amenazaron a mi hija de propinarle 17 balazos para matarla. Y eso lo tenemos grabado en una cámara, en donde Julio lo dijo en una reunión a puerta cerrada en una sala.

Vicky Dávila: Qué le dice a Nicolás Maduro.

Aída Merlano: Señor presidente, no lo conozco, sé que quizás conoces el escándalo y todo lo que está ocurriendo, pero yo le pido que por favor saqué el espacio o delegue a alguna persona de su gobierno para que me escuche y para que tenga en cuenta, que pueda mirar mi proceso y me puedan ayudar y que me puedan proteger. Y si es posible, en su momento, de yo solicitarle un asilo político. tengan cuenta Mis consideraciones, porque soy una mujer desesperada, perseguida por mi país, por una clase política criminal, cuyos intereses se ven afectados con mis declaraciones y que son los responsables de todas las cosas que me ocurrieron desde mi condena hacia acá. Y que por favor, me ayude. Se lo pido en un acto de humanidad.

Vicky Dávila: Qué les dice a los colombianos, qué le dice a la gente que voto un día por Aída Merlano, qué le dice a la gente que conoció un día a la congresista colombiana, Aída Merlano.

Aída Merlano: Al grupo de Bam Bam y a Guillo, los de logística de O qué, que gracias por todo. A mis líderes, muchas gracias por apoyarme. A mis amigos políticos que también apoyaron, gracias. Pero a cada persona que voto por mí, a los que no pudieron hacerlo, porque no supieron hacerlo y a los que no se lo permitieron en las casas de apoyo por presión de la policía, pero a todas esas personas que de alguna manera quisieron ayudarme, gracias a los que creyeron en mí y a los que siguen creyendo. Yo los recuerdo mucho, los extraño, quisiera estar en Barranquilla con ustedes, manoseándolos, compartiendo en los lugares donde siempre nos frecuentamos, pero desafortunadamente no se puede, pero siempre los voy a llevar en mi corazón en el lugar en dónde esté.

Vicky Dávila: ¿Le quiere decir algo a alguien más?

Aída Merlano: Sí. A mi mamá y a mi papá y a mi hermana Vanesita. A mi papá, que no tengas miedo, que si Julio te bota, otras opciones pasaran. Ya no te voy a desamparar nunca, porque te amo y siempre serás mi héroe. Y a mi mamá, que gracias, que no quiero que sufras, que te amo. Y a ti gordita, gracias por apoyarme, perdóname por haberte metido en esta situación tan incómoda. A ti y a mis sobrinos y a mis hermanos que los amo y a toda mi familia que los amo y que estoy fuerte, pero no porque está llorando es porque esté mal, es simplemente que me da nostalgia saber que me estoy dirigiendo a ustedes, que me siento orgullosa de tener la familia que tengo. Y a mis amigos que se alejaron por miedo y a los que se quedaron aún con todas las circunstancias, siempre ustedes contarán conmigo, porque yo seré siempre su amiga. Y gracias por lo que alguna vez me brindaron de amistad.

Vicky Dávila: ¿Quiere regresar a Colombia?

Aída Merlano: Si estuviera en otras circunstancias, claro que sí, quién no quisiera estar en su país.

Vicky Dávila: ¿Hoy no?

Aída Merlano: No. Ni hoy ni mañana ni pasado.

Vicky Dávila: ¿No quiere volver nunca a Colombia?

Aída Merlano: No, después de todo lo que me pasó.

Vicky Dávila: Le voy a pedir un favor, este papel que usted me dice es la respuesta suya a cada una de las mentiras que dice Néstor Humberto Martínez que usted cometió en sus declaraciones, le pido que me lo firme en este instante para yo podérmelo llevar y que quede constancia de que usted me lo entregó de su puño y letra, por favor.

Aída Merlano: Sí, que estaba sin rayar y sin nada, te rayó cada hoja o una sola. Sí. Es que son muchos otros documentos, son otros documentos que quiero entregarte, Vicky.

Aída Merlano: Sí, yo espero que usted me los mande, envíemelos.

Aída Merlano: Yo te puedo decir algo, n vida, yo tengo un correo oficial, que es, aunque lo intercepten, cuando te envié algo, yo públicamente, de alguna manera, te puedo dar legitimidad que lo que te estoy enviando fui yo quien te lo envié, no es necesario que yo te firme las cosas.

Vicky Dávila: No, no, se lo pido, porque esto me lo voy a llevar hoy mismo.

Aída Merlano: Creo que, no sé.

Vicky Dávila: Aída, la ambición por el poder, por los lujos, usted nos ha hablado mucho de los lujos, la llevó a esto.

Aída Merlano: Mira, Vicky, hay muchas especulaciones que se hacen, que la ambición, que la ambiciosa, mira, cuando yo me metí en la política, yo me metí para perder, porque si te das cuenta, yo te voy a dar, también te voy a mandar una copia de todas mis propiedades en los años que fueron adquiridas y fueron antes de política, después de política no pude comprar ni una casa. Entonces la política no me no me dio lujos ni beneficios. Entonces, cuando hablan de esa ambición de poder, eso es mentira. Yo lo único que quería era independizarme de ser un instrumento de Julio Gerlein. Yo lo que quería era ser yo, yo lo que quería era servirle al país yo. hacer cosas transparentemente, sentirme útil.

Vicky Dávila: Se equivocó en la forma.

Aída Merlano: No. Yo no me equivoque en la forma. Yo hice las cosas bien en el Congreso, Vicky.

Vicky Dávila: No. Se lo digo en la forma de llegar.

Aída Merlano: No. Porque sabes algo, que en la forma de llegar siempre fui fórmula de Roberto y Julio siempre financió las campañas, quizás, quizás es la forma de llegar de todos los congresistas, de todos.

Vicky Dávila: Usted decía que todos los congresistas de derecha y toda la gente de derecha compra votos, ¿eso es verdad?

Aída Merlano: Eso es verdad, eso es verdad. El congresista que se atreva a decirme a mí que nunca ha comprado un voto, que no los compra todos, sí. Pero casi a todos los congresistas les toca comprar votos o sino no se eligen.

Vicky Dávila: Por qué hablo sólo de la derecha y no de la izquierda.

Aída Merlano: Porque los de la izquierda no necesitan comprarlos, porque hay un sector de izquierda que no se vende, que tienen ideales propios. Como también en la derecha hay unas personas que votan a conciencia. Y esas son las personas que ayudan a tener una base electoral a esos políticos que no les toca comprar todos los votos, pero si les toca comprar un porcentaje de los votos. Pero el político de derecha que me diga que no compra votos, yo digo que entonces, yo podría declararme que tengo dos hijos, pero soy virgen y soy concebida por obra y gracia del Espíritu Santo, así podría asegurarlo.

Vicky Dávila: Pues, Aída Merlano, yo le agradezco mucho por recibirnos acá, vamos a seguir muy atentos a este caso, es un caso que genera mucha controversia, mucha polémica, es importante presentar las pruebas, las pruebas de todo lo que usted ha dicho, tenemos muchos capítulos que son muy graves, como lo he dicho en el programa en Semana, creo que usted sabe, tiene por qué saber muchas cosas, y otras que están en duda tendrá que probarlas y tendrá que demostrarlas. Es una lástima si la Justicia de Colombia no la escucha.

Aída Merlano: Sí. Y no es porque yo me estoy inventando que no me no me quieran escuchar. No me quieren escuchar y fue una realidad.

Vicky Dávila: Ya la pidieron en extradición a Guaidó.

Aída Merlano: ¿Pero a Guaidó? Por favor. Pero quién es Guaido. Quién es Guaidó. Guaidó, no existe. El presidente legítimo se llama Nicolás Maduro. Si ellos realmente me quisieran en Colombia le hubiesen pedido la extradición al gobierno de Nicolás Maduro.

Vicky Dávila: ¿Usted quisiera que la pidieron en extradición a Nicolás Maduro?

Aída Merlano: Yo quisiera que me respetaran mis derechos en ese país. Que le dieran nulidad al proceso que me condenó y me abrieron un nuevo proceso donde me respetarán todas mis garantías procesales. Y en donde se me juzgara en base a la ley, respetándome cada derecho. Eso es lo que yo quiero, Vicky.