Boletín de prensa

“Van veinticinco años de reiteradas negativas a atender debidamente las justas peticiones de los trabajadores estatales colombianos,” señaló el senador Jorge Enrique Robledo, quien se solidarizó con los reclamos de los 1,2 millones de empleados públicos del país. En el Estado la política laboral es una sumatoria de tercerización, no reconocimiento de salarios justos, politiquería, malas condiciones de trabajo y recortes presupuestales que afectan a trabajadores y a las comunidades que estos atienden.

 

Desde 2001, explica la Federación Colombiana de Educadores, las transferencias para la educación se han recortado en 75 billones de pesos. Rebaja que ha afectado gravemente la calidad de la educación en Colombia. El magisterio colombiano tiene la razón en exigirle al gobierno nacional que cumpla lo pactado en 2015 y aumente los salarios de tal forma que los educadores recuperen la capacidad adquisitiva perdida por decisiones como la reforma tributaria. Los profesores y profesoras no tienen por qué cargar con los costos de la crisis y el gobierno debe poner toda la voluntad política en hacer crecer más el gasto en educación que no es el primer rubro de gasto público. Lo es el pago de la insostenible deuda pública (54,3 billones de pesos).

 

Es inaceptable, agregó el congresista del Polo Democrático, que a estas alturas del año el gobierno no haya adoptado medidas que ajusten en forma equitativa el salario de los trabajadores estatales y que además mantenga políticas que lesionan su capacidad adquisitiva y profundizan la crisis económica del país. Sin trabajadores prósperos no es posible construir un mercado interno boyante y una economía fuerte.

 

Bogotá, 16 de mayo de 2016

Oficina de Prensa

Senador Jorge Enrique Robledo

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